Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP) es una comunidad integrada por voluntari@s capacitad@s de diferentes culturas, que hacen parte de la organización internacional y ecuménica, ECAP. Colaboramos en iniciativas de base para visibilizar y transformar estructuras de dominación y opresión por medio de la no-violencia activa, para hacer posible un mundo donde vivan el respeto, la justicia y el amor, incluso por nuestros enemigos.
Barrancabermeja, Colombia: ECAP acompaña a la población civil en varias regiones del Magdalena Medio; ante amenazas y atropellos ejercidos por los diferentes grupos armados. También acompaña a otras organizaciones sociales y de Derechos Humanos de la ciudad.
Estados Unidos: ECAP busca reducir la violencia física y estructural en barrios urbanos, con grupos indígenas y luchando contra acciones y políticas opresivas de parte del gobierno o de particulares. Nos oponemos al militarismo, incluyendo el adiestramiento que se da a los militares de otros países, y la exportación de armas.
Canadá: ECAP acompaña a grupos indígenas oprimidos por los gobiernos nacional y provincial que no reconocen los derechos de estos grupos sobre los recursos naturales. También desarrolla una iniciativa de desestructuración del racismo en Kenora, considerado este como una forma de violencia estructural que hay que transformar.
Hebrón, Cisjordania Palestina: ECAP acompaña a los palestinos civiles no armados, interviniendo ante las diferentes formas de violencia ejercidas en el contexto de la ocupación ilegal, del ejército y los colonos israelí, de los territorios palestinos.
La organización de los Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP) tiene su origen en las iglesias de tradición pacifista de Norte América: Iglesia Menonita, Iglesia de los Hermanos y los Cuáqueros. ECAP es una organización ecuménica conformada por voluntari@s nacionales y extranjer@s
En Colombia ECAP está por invitación formal de la Iglesia Menonita de Colombia, que le provee cobertura espiritual y cuenta con el apoyo legal de Asocicol (Asociación de Ciudadanos Voluntarios de Colombia).
ECAP tiene sus fundamentos en las enseñanzas bíblicas de Jesús, de que sus seguidores deben de buscar la justicia para l@s oprimid@s y amar aún a sus enemigos. El evangelio de Jesucristo nos llama a ser constructor@s de paz.
Creemos que, como discípulos de Jesús somos llamados a acercarnos a los pobres y oprimidos; también a acompañar activamente situaciones de injusticia y violencia, promoviendo la justicia y la paz de Dios, reduciendo la violencia que existe en varias partes del mundo.
Creemos que la violencia y la guerra nunca pueden producir una paz justa. Creemos que los métodos que se usan en una lucha por la justicia tienen que reflejar la meta prevista - una paz en donde no se derrota al enemigo, sino que se trabaja para convertir la enemistad en amistad.
Como ECAP nos solidarizamos con las víctimas no armadas de la violencia. Ofrecemos el acompañamiento noviolento a comunidades y organizaciones amenazadas y realizamos acciones públicas con la meta y la esperanza de transformar los niveles de violencia.
Nos posicionamos entre los civiles no armados y los que los amenazan. Confrontamos directamente a miembros de todos los grupos armados, implorándoles que depongan sus armas para entrar en diálogo con sus enemigos. Oramos por ellos (y, cuando se pueda, con ellos) para que las semillas de la no violencia florezcan en sus corazones.
Alentamos a las víctimas de la violencia y les animamos a actuar con hechos no violentos para lograr la paz con justicia.
Nos oponemos también a la exportación de la violencia con la fabricación y venta de armamentos por parte de los países del norte. También a las políticas económicas injustas que causan gran sufrimiento a los pueblos del mundo.
Nos dirigimos a los líderes políticos, animándolos a que cesen toda forma de "ayuda" militar, y que en lugar de ello, enfoquen sus iniciativas en la ayuda humanitaria y en políticas económicas justas.
Oramos en equipos, en lugares públicos e invitamos a otros para que se unan con nuestras plegarias. Realizamos acciones y vigilias, que visibilizan frente a la comunidad las realidades de la violencia y la necesidad de transformarla.
Por medio de equipos móviles hacemos presencia nacional e internacional en diferentes lugares del país, como respuesta a las invitaciones hechas por las comunidades de paz y otras organizaciones que desarrollan este trabajo a lo largo del país.
Escuchamos activamente y buscamos entender las diferentes iniciativas de paz de base en el país, para apoyarlas de una forma adecuada y donde se abran espacios en que los civiles puedan activar una transformación de sus situaciones, a través de métodos no violentos, que les conduzcan a conseguir y proteger sus derechos.
Documentamos acciones a favor y en contra del Derecho Internacional Humanitario.
Sensibilizamos al público con comunicados e informes en los medios de comunicación local, nacional e internacional.
Hablamos con funcionarios del gobierno colombiano, y con nuestras embajadas; para garantizar que cumplan con su deber de vigilar los hechos violentos e injustos.
Mantenemos continua comunicación con una red de personas e instituciones de Canadá, Colombia y Estados Unidos, que divulgan las diferentes situaciones que presenciamos, con el propósito que los diferentes planes, programas y proyectos de los gobiernos se ajusten a las realidades que vivimos.