Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP) Colombia trabaja en conjunto con iniciativas de base para desenmascarar y transformar estructuras de dominación y opresión a través de la no violencia activa para posibilitar el reino de Dios - un mundo basado en el respeto, la justicia y el amor, incluso para los enemigos
El equipo se compone de voluntarios de diferentes países entrenados para servir ya sea de tiempo completo o como reservistas. Entre cuatro y ocho miembros que hablan español conforman el equipo en Colombia en un momento dado. Un(a) coordinador(a) de Apoyo de medio tiempo trabaja en conjunto con las oficinas internacionales de ECAP, y supervisa la participación en el Grupo de Políticas de las Américas (Americas Policy Group), del Consejo Canadiense para la Cooperación Internacional en Canadá y, en Washington, en el Comité Directivo Colombiano (Colombia Steering Committee) del Grupo de Trabajo para Latinoamérica (Latin America Working Group) en los Estados Unidos. Estamos aquí porque nos sentimos llamados a poner nuestra fe en acción. Vivimos, practicamos nuestra fe y trabajamos en comunidad.
ECAP comenzó su trabajo en Colombia en 2001, respondiendo a la invitación de la Iglesia Menonita en Colombia y acompañando comunidades amenazadas en el Río Opón, además de unas organizaciones y sus dirigentes. Hoy en día, ECAP Colombia normalmente acompaña a comunidades rurales y organizaciones de derechos humanos en la región del Magdalena Medio.
La región del Magdalena Medio ha servido como la base del equipo y el enfoque de sus años de trabajo, aunque en años recientes hemos empezado a ejercer ocasionales acompañamientos en otras regiones del país. Nuestro hogar y nuestra oficina se ubican en Barrancabermeja, la capital oficial de la región. Muchas organizaciones no violentas de los movimientos sociales y de derechos humanos permanecen activas en la región. Trabajamos en apoyo a estos pacificadores locales en la construcción de la paz con justicia.AUG Aun grupos paramilitares, guerrilleros y la fuerza pública también mantienen su presencia en esta zona estratégica de Colombia. Además, muchos de los ciudadanos de la región son víctimas de violencia de los actores armados de la derecha (paramilitares y militares), y, en menor medida, de los grupos guerrilleros de la izquierda. La región del Magdalena Medio ilustra una gran parte del país en el sentido de ser rica en recursos naturales y a la vez, muchos de sus ciudadanos se enfrentan a ciclos de violencia y pobreza.
Gran parte de la violencia económica y física beneficia a las poderosas élites nacionales e internacionales en sus esfuerzos para obtener y mantener el control de los recursos valiosos. Los civiles no sólo son víctimas de fuego cruzado entre el ejército y los paramilitares con sus opositores guerrilleros, paramilitares y / o las fuerzas del Estado, los civiles a menudo se conviertan en objetivo militar. Estas fuerzas son más propensos a atacar a los civiles que son políticamente activos y / o que ocupan tierras codiciadas por poderosos intereses empresariales, sean estos legales o ilegales. Por ejemplo, las empresas multinacionales están utilizando la violencia física y económica para desplazar a los campesinos y tomar la tierra para sembrar la palma aceitera para vender el aceite en el Norte. Más de cuatro millones de colombianos se han desplazado de sus tierras, abandonando sus hogares y medios de subsistencia debido a la violencia y las amenazas de más violencia.
Barrancabermeja (Santander) es una ciudad de aproximadamente de 300.000 habitantes, y el hogar de la refinería estatal de Ecopetrol - la refinería más grande de Colombia. Las industrias de petróleo y ganadería a gran escala son las empresas mayores de la ciudad. Barrancabermeja es también un importante puerto del río Magdalena, a varios centenares de kilómetros de su desembocadura en el mar Caribe, y es la capital no oficial de la región del Magdalena Medio.
Los paramilitares tomaron el control de Barrancabermeja en el año 2000 con el apoyo tácito de la fuerza pública local después de muchos años de dominio y control militar por parte de la guerrilla sobre importantes áreas de la ciudad, control que se mantuvo por la violencia, combates abiertos con la policía y otras fuerzas de seguridad del Estado, y ejecuciones extrajudiciales de civiles que se creía colaboraban con el Estado. (Los paramilitares de Colombia tienen su origen en milicias contrainsurgentes apoyadas por los Estados Unidos y entrenadas y sancionadas por el Estado colombiano durante la Guerra Fría. En subsecuentes etapas, estas milicias han tomado nuevas formas, primero como ejércitos privados de los latifundistas, empresarios o capos del narcotráfico, y más tarde unidos bajo la bandera de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), ahora aunque no bajo el control directo del Ejercito Colombiano, siempre manteniendo una estrecha colaboración. Para obtener información detallada sobre la formación y las actividades de los paramilitares en Colombia ver Wikipedia: Paramilitarismo en Colombia. Los paramilitares entraron en la ciudad de Barrancabermeja, cometiendo masacres y asesinatos extrajudiciales selectivos, obligando a muchos civiles a desplazarse. A pesar de desmovilización “oficial” de las organizaciones paramilitares en el 2005 bajo la Ley de Justicia y Paz, grupos paramilitares nueva y “reciclados” siguieron utilizando las mismas tácticas en un intento de atemorizar y silenciar a sus opositores. En febrero del 2010, Human Rights Watch publicó un nuevo informe titulado, Herederos de los Paramilitares: La Nueva Cara de la Violencia en Colombia, y su presentación multimedia, Amenazas Mortales, Sucesores de los Paramilitares en Colombia (Para más información sobre la Ley de Justicia y Paz de ver el informe de Amnistía Internacional para Colombia: La Ley de Justicia y Paz Garantizará la Impunidad para los Violadores de los Derechos Humanos.)
El Magdalena Medio abarca el territorio a lo largo de la parte media del río Magdalena, incluyendo su cuenca y partes de las cordilleras a ambos lados. Es una zona fértil y rica en recursos naturales, con grandes haciendas ganaderas, plantaciones de palma, pozos de petróleo y gas, y minas de oro en el sur de Bolívar. La coca también se cultiva en varias partes de la región, y se convierte en pasta antes de ir a los laboratorios donde de la pasta se hace cocaína. La guerrilla, el ejército y los paramilitares se han prestado mucha atención a las comunidades rurales de los alrededores de Barrancabermeja como parte de su lucha por el control de los territorios ricos en recursos. En lugar de enfrentarse directamente contra la guerrilla, la táctica más común del ejército y de los paramilitares ha sido tratar de eliminar la base de apoyo de la guerrilla por desplazar los civiles de la zona – “quitándole el agua al pez” para que no tenga dónde nadar. Esta táctica sirve además para abrir territorios previamente controlados por la guerrilla a los inversionistas nacionales e internacionales
Como decíamos anteriormente, una gran parte de la labor de ECAP Colombia es acompañar a las comunidades, organizaciones y líderes que se encuentran bajo amenaza. Pero ¿en qué consiste este “acompañamiento”?
Organizaciones que acompañamos: :
Por acompañamiento queremos decir dos cosas: 1) mantener una presencia física en las comunidades y con las organizaciones que acompañamos, y 2) ofrecerles servicios de abogacía.
1) Nuestra presencia física en las comunidades y con las organizaciones les demuestra tanto a sus miembros y líderes, como también a los actores armados, que ellos no están solos, los miembros de una organización internacional están disponibles para presenciar, documentar y difundir lo que suceda, y además para intervenir de manera no violenta cuando los actores armados violan los derechos de los civiles. Pedimos a los infractores que cesen y desistan de cualquier comportamiento que pone en riesgo a los civiles o que les niegue sus derechos, y damos a conocer que todo abuso será reportado a las autoridades locales, a funcionarios gubernamentales a nivel municipal, nacional e internacional, a los medios de comunicación, y a nuestro base de apoyo internacional. También publicamos un informe anual sobre los derechos humanos y, ocasionalmente publicamos un llamado por acciones urgentes por parte de nuestra base de apoyo y representantes del gobierno. Estas acciones e intervenciones por parte del equipo también tienen como fin evitar violencia y violaciones de los derechos humanos por parte de los actores armados.

2) Servicios de Abogacía para las organizaciones y comunidades que acompañamos se brindan a base del entendimiento que la justicia debe prevalecer antes de que la paz pueda quedar en el alcance. La abogacía es un esfuerzo por apoyar las iniciativas de nuestros socios en sus luchas para acabar con la violencia y la impunidad, y para que sus derechos a la vida con dignidad y al territorio sean respetados. También sirve para alzar los perfiles no solo de la comunidad u organización y sus líderes, sino también de su lucha por la justicia. Esta incrementada visibilización aumenta los costos políticos de hacerles algún daño, así disminuyendo la capacidad de oprimirles impunemente, y a la vez ayuda a poner sobre la mesa sus experiencias de injusticia y sus demandas legítimas a nivel nacional e internacional, así mejorando las posibilidades de conseguir resultados justos a través de procedimientos judiciales y gubernamentales. Los servicios de abogacía pueden tomar varias formas. El objetivo siempre es interrumpir la rutina por la cual la desigualdad de poder permite que los que toman las decisiones no tengan en cuenta las necesidades y los derechos de las comunidades y las organizaciones más afectadas por la opresión y la violencia.
Los servicios de abogacía incluyen:
1. Hacer acciones públicas y participar en manifestaciones que promuevan la justicia y que tratan de acabar con la violencia y la impunidad en las comunidades acompañadas por ECAP.
2. Publicar información y fotos en nuestra página electrónica que alzan el perfil de las comunidades y organizaciones socias nuestras y sus luchas por la justicia y la paz.
3. Escribir comunicados para los suscriptores de nuestros correos electrónicos que ponen un rostro humano a los colombianos más afectados y sus luchas.
4. Presentaciones en nuestros países de origen (para la mayoría de nosotros, Estados Unidos, Canadá y Colombia) que aumentan el apoyo para nuestros socios colombianos y que promueven la justicia.
5. Recibir delegaciones nacionales e internacionales que se convertirán en defensores de las comunidades que ECAP acompaña en sus comunidades y países de origen.
6. Intercambiar con los medios de comunicación local, nacional e internacional para que expongan la opresión y las luchas de las comunidades y organizaciones colombianas que son nuestros socios.
7. Emprender campañas para poner fin a la ayuda militar a Colombia y a las fumigaciones aéreas de cultivos y de personas, bloquear Tratados de Libre Comercio, mantener las empresas extranjeras responsables de sus acciones en Colombia, y cerrar la SOA (Escuela de las Américas), etc.
8. Aumentar la movilización de nuestras bases de apoyo nacional e internacional para tomar medidas a favor de nuestros socios colombianos.
9. Persuadir representantes del gobierno a cambiar políticas que perpetúan la injusticia y la violencia por nuevas políticas que ayuden a crear las condiciones para la paz con justicia en Colombia.
10. Educar al público sobre el contexto nacional e internacional y las causas fundamentales de la opresión y la violencia militar, económica, social y política en Colombia.

Municipio de Simití, Sur de Bolívar
Garzal y su comunidad vecina, Nueva Esperanza, pertenecen al municipio de Simití, sur de Bolívar. Las comunidades nos han pedido para acompañarles en su lucha por conservar la posesión y los títulos del sus tierras que han ocupado y cultivado por generaciones. El título de la tierra fue concedida a un narco-traficante y desde allí operaba un laboratorio de procesamiento de la cocaína y su comercialización. Se cerró en la década de 1980. Desapareció durante unos doce años, más tarde regresó con los paramilitares y amenazaron la vida de cualquier persona que no abandonara "su" tierra. Desde entonces se dice que este narcotraficante se ha muerto, y sus herederos están tratando de vender la propiedad a los agro-negocios que quieren la tierra para los monocultivos de palma de aceite. A pesar de las amenazas de muerte, las dos comunidad es se han quedado en sus terrenos. Actualmente, la comunidad se encuentra inmersa en una lucha legal para tener el derecho de posesión reconocido y títulos otorgados a los miembros de la comunidad.
Un video que www.verdadabierta.com hizo sobre la comunidad de Garzal:
Morales, Sur de Bolívar
Micoahumado, un corregimiento de Morales, compuesto por nueve comunidades. Micoahumado comenzó a poblarse en los años 60 y 70 por los desplazados por el conflicto en los departamentos de Antioquia, Santander y Cesár. La industria de la madera motivó fuertemente el poblamiento de esta zona, y las personas siguen viviendo de la ganadería, agricultura y actividad minera y maderera en pequeña escala. Los que llegaron construyeron sus casas en una sola área que se convirtió en el centro de la población conocida como La Plaza.

Por toda su historia, Las comunidades de Micoahumado se han desplazado por períodos cortos de tiempo en la misma región, debido a las masacres y otros actos de violencia. Ellos han sido víctimas de las minas terrestres, de la extorsión y EE.UU. patrocinó la fumigación aérea que ha arruinado sus cultivos
En el comienzo del proceso, la comunidad dijo: "Estamos cansados y sabemos que las armas nunca han dado buenos resultados, hemos decidido iniciar un proceso de diálogo y crear un espacio donde podamos cosechar la paz, el desarrollo, la vida y la cultura sin exclusión ni armas. " Desde entonces, han logrado diálogos con los militares, paramilitares y guerrilleros y negoció el fin del conflicto armado dentro sus pueblos. Así mismo, han negociado un compromiso con la guerrilla a la remoción de las minas en la zona más cercana a las comunidades. Aunque han tenido mucho éxito, los dirigentes comunitarios siguen recibiendo amenazas de muerte y sus tierras siguen siendo amenazadas por los intereses nacionales.
El proceso constituyente en esta pequeña población se encuentra ligado a esta historia de confrontación armada entre paramilitares y guerrilla del ELN. Es así como la historia de la “Asamblea Popular Constituyente de Micoahumado” empezó un 4 de diciembre de 2002 y desde la cual se reúnen para buscar el derecho a la vida, la justicia y la paz con más autonomía
En 1997, ciento veintitrés familias (más de 500 personas), se organizaron como ASOCAB asociación campesina de Buenos Aires y comenzaron a trabajar comunalmente en la hacienda de Las Pavas. La granja, situada a dos kilómetros de la comunidad de Buenos Aires, había sido abandonada por el anterior dueño, Emilio Escobar. La ley colombiana permite que las personas tomen posesión de las tierras abandonadas después que han vivido por más de cinco años; ahora la comunidad tiene derecho a la propiedad legal de esas tierras.
La agencia gubernamental responsable de ese proceso, el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (INCODER), visitó Las Pavas en junio de 2006 y verificó que las familias cumplan las condiciones para iniciar el proceso de transferencia de la propiedad de la tierra de Escobar a las familias de ASOCAB. Después de la visita de INCODER, Escobar llegó a las Pavas con un grupo armado y amenazaron a los Campesinos. También a finales de 2006 un grupo paramilitar fue a la granja y les amenazó nuevamente: “si la gente no se va puede ser asesinada. Los campesinos salieron de las Pavas. Algunos meses después, un contrato fue firmado entre la familia Escobar y un subsidiario de Daabon (Dávila Abondano).
En enero de 2009, las familias consideraron que la amenaza de la violencia había disminuido y se volvieron a Las Pavas para cultivar sus alimentos. Daabon solicitó una orden judicial de desalojo y la policía antidisturbios realizó esa orden el 14 de julio de 2009.
La policía antidisturbios prohibieron a la gente regresar a sus campos y los trabajadores de Daabon destruyeron todas sus 60 hectáreas de cultivos alimentarios y las catorce casas que pertenecían a la comunidad. Daabon ha tumbado el bosque comunal y se están secando los humedales, todo para sembrar palma. CPT Colombia inició acompañamiento a la comunidad desplazada de las Pavas, en abril de 2009 y es parte de una coalición de organizaciones de derechos humanos que están trabajando por el regreso de la comunidad a la granja.
Daabon, el principal proveedor de aceite de palma a The Body Shop, una empresa de Inglaterra. The Body Shop y Daabon ambos mantienen un alto nivel de respecto de los derechos humanos y la protección del medio ambiente: por esto, ellos reciben una prima precio para sus productos como consecuencia de su imagen pública. Daabon y The Body Shop son miembros de la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible y se ha comprometido a respetar los principios de dicha asociación. Daabon se apoderó la finca de Las Pavas, desalojó a las familia de la tierra, y esta destruyendo el medio ambiente como cortando los árboles y cambiando el curso de agua en esa tierra violando los valores declarados de Body Shop y Daabon.
Organizaciónes que acompañamos:

Esta es una asociación de mineros en pequeña escala y campesinos que viven en las montañas de la Sierra De San Lucas. Aunque su economía campesina es el apoyo a cientos de miles de personas, su presencia en esta parte del país con muchísimos recursos se considera una barrera para el desarrollo económico. Los medios de subsistencia y estilos de vida de estos mineros y campesinos están en peligro, porque las fuerzas militares y paramilitares intentan despejar la región a fin de proporcionarles libre acceso de los recursos a las empresas mineras internacionales y proyectos de monocultivos a gran escala. El estilo de vida de subsistencia de los mineros y campesinos se ven como improductivas por el capitalismo global.
En la actualidad, han sido abandonadas por el Estado y hay poca o ninguna infraestructura estatal de servicios en el área. Las comunidades de la zona se han organizado bajo el paraguas de FEDEAGROMISBOL para defender su derecho a la vida y el territorio. Por otra parte, las comunidades han intentado mantener diálogo con el gobierno a través de la Mesa de Interlocución. Estas conversaciones han fracasado porque el gobierno no ha asistido a las reuniones y se negó a continuar el diálogo.
Por el contrario, el gobierno ha continuado con la militarización de la región y la persecución a los líderes de la federación. Varios líderes han sido asesinados por los paramilitares y militares. Más recientemente, hubo el asesinato de Alejandro Uribe Chacón, el 19 de septiembre de 2006, Edgar Martínez, 22 de abril 2009, Omar Alonso Ospina Restrepo y José de Jesús Restrepo en 10 de febrero 2010
Para más información: http://www.fedeagromisbol.org/
La Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz del Nordeste Antioqueño CAHUCOPANA, es una organización campesina fundada el 4 de diciembre de 2004. CAHUCOPANA es un excelente ejemplo de las contradicciones propias del conflicto social y armado colombiano y como este se ha radicalizado con la Política de Defensa y Seguridad Democrática del gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez. CAHUCOPANA concentra sus esfuerzos en el trabajo integral por la defensa y el respeto de los derechos humanos, la convivencia y la vida digna de las comunidades campesinas del Nordeste Antioqueño, desafortunadamente desde antes de su fundación a sido víctima de este terrorismo de estado, especialmente de las mal llamadas ejecuciones extrajudiciales, las cuales no son más que cobardes asesinatos cometidos por seres bestiales.
Esta organización campesina empezó en 2004 después de años de represión de las Fuerzas Armadas de Colombia y los Paramilitares. Concentra sus esfuerzos en el trabajo integral por la defensa y el respeto de los derechos humanos, la convivencia y la vida digna. Aislada de las demás provincias de Antioquia por un rango de montañas e históricamente abandonada por el gobierno, la región nordeste, ha tenido una presencia fuerte de los grupos rebeldes de la FARC y ELN. Como en la mayoría de los conflictos armados la población civil sufre las consecuencias peores. Nombrando todos los civiles como combatientes guerrilleros o simpatizantes, las Fuerzas Armadas de Colombia y paramilitares derechistas impidieron la entrada de comida y suministros médicos a la región y acusaron la comunidad de pasarlos a las fuerzas guerrilleros. El ejército y grupos paramilitares colocaron retenes para monitorear el desplazamiento de bienes y forzaron a la gente de pagar impuestos ilegales para el derecho de ingresar bienes al área.
Líderes comunitarias quienes hablaron en contra de esta flagrante violación de las Leyes Internacionales Humanitarias (leyes que establecen las reglas de la guerra y el tratamiento de la población civil) recibieron amenazas o fueron asesinados. Los líderes asesinados muchas veces fueron vestidos como guerrilleros que murieron en combate pero la comunidad ha podido mostrar que fueron líderes civiles asesinados por el ejercito y han llevado a oficiales del ejercito al juicio. El bloqueo y los asesinatos llevaron a la población de la región de organizarse y exigir respeto. Buscan un fin a la crisis humanitaria (una falta seria de comida, suministros médicos y la libertad básica de movimiento) y las violaciones de los derechos humanos en sus comunidades. Cada año organizan una caravana de organizaciones distintas que lo llaman la Acción Humanitaria hacia una comunidad para visualizar los abusos de los derechos humanos que continúan y para entrar suministros que los grupos armados han restringido. Además, patrocinan capacitaciones en comunidades rurales para educar las comunidades remotas en saber y defender sus derechos humanos básicos y luchar para una vida más digna.
http://www.prensarural.org/spip/spip.php?rubrique=21
http://www.youtube.com/watch?v=Pk4TcgfxBlk&feature=related
Mas información: http://www.mujerescontralaguerra.com/
Las Mujeres no parimos ni forjamos hijos e Hijas para la Guerra!
El Movimiento es un proceso aglutinador a nivel nacional en donde cuarenta (40) organizaciones (mujeres, campesinas, indigenas, obreras, amas de casa, afro, políticas, de iglesia, academicas, estudiantes, movimientos, juveniles, desplazadas, madres, comunitarias, procesos regionales de paz, pastoral obrera) con procesos de base, de distintas regiones del país, nos articulamos have cuatro años en la apuesta en contra de la guerra y por la paz para:

*Articular y desarrollar una agenda común a nievel local, regional y nacional
*Fortalecer nuestros procesos a partir de la construcción de confianzas políticas y alimentar el afecto como un elemento profundamente político y fundamente para construir alianzas y coordinaciones.
*Dinamizar los procesos regionales construyendo una articulación nocional sin invisibilizar los procesos de cada organización.
*Fortalecer la capacidad de incidencia a nivel individual, colectivo, a nivel local, regional, nacional e internacional.
*Anvanzar en el ejercicio político individual y colectivo de pasar de remendar lo que destruye la guerra, a la defensa y construcción de nuestros derechos y de los pueblos.
Propuesta
Construir una agenda de paz de mujeres populares a partir de los procesos de base y desde las regiones, en la medida que desarrollemos una agenda de tra trabajo común, que nos permita recoger, sistematizar el sentir, las propuestas, apuestas de las mujeres, construyendo una estrategia colective de incidencia política a nivel local, regional, nacional, e internacional, en la apuesta de aportar a lo construcción de la paz.
Agenda
2009 Conversatorios por todo el país desde distintas regiones, con los ejes temáticos
1. Mujer territorio y Desarrollo
2. Mujer, Guerra, Paz, y Democracia
3. Mujer, Movimientos Sociales
2010 Encuentro de Mujeres y los pueblos de america contra Militarizacion
2011 Cortes de mujeres, Verdad, Justicia, Reparaciónes y no repetición
2012 Socialización de la Agenda de Paz, a nivel local, regional, nacional e internacional
La grave situación de derechos humanos de las comunidades agromineras del sur de
Bolívar.
Mientras los grandes medios de comunicación le rinden pleitesía a los “grandes
avances” que supuestamente en tan poco tiempo ha tenido el gobierno de Juan Manuel
Santos, las comunidades agromineras debemos señalar con profundo dolor y
preocupación los grandes retrocesos a los que estamos siendo sometidos los
pobladores de esta región, atacada desde todos los puntos cardinales por los diferentes
actores armados o económicos que nos ven simplemente como obstáculos para los
grandes proyectos de inversión que empresas nacionales y extranjeras quieren imponer
por la fuerza en nuestro territorio.
A continuación presentamos un panorama general de las diversas formas de agresión a
las que estamos siendo sometidos:
1. El papel de la fuerza pública:
La presencia de la fuerza pública en la región continúa siendo nefasta para la población
y ha incidido de una manera muy importante en el deterioro de la situación de derechos
humanos, además muchas de sus actuaciones van en contra del respeto y acatamiento
al derecho internacional humanitario.
a. En el corregimiento San Pedro Frío, vereda Mina Vieja, del municipio de Santa
Rosa del Sur, tropas del batallón Nariño establecieron una base militar permanente en
los nacederos de agua que surten a las comunidades, además la base fue montada a
menos de cien metros del caserío. El establecimiento de esta base ha implicado que los
militares restringen el paso de los pobladores hacia el sector de la Teta de San Lucas y
el desvío del camino que conduce hacia Mina Chelín haciendo más largo el camino
para llegar hacia este asentamiento minero en el que habitan cientos pobladores.
Además el servicio de agua se ha visto afectado ya que los soldados se bañan y hacen
sus necesidades fisiológicas en el lecho del arroyo que luego llega al caserío,
contaminando el agua que el la única con la que se satisfacen las necesidades del
consumo de agua para los pobladores de Mina Vieja.
b. La tropa ha asumido una actitud generalizada de maltrato a la población civil
en general, se presentan señalamientos a los líderes comunitarios y a la misma
comunidad; para estos señalamientos el ejército cuenta con la colaboración de
desmovilizados los cuales andan con la tropa y van uniformados y muchas veces
encapuchados. Los oficiales que tienen el mando sobre la tropa asumen a los
desmovilizados como parte de su tropa. Los señalamientos a la población y a los líderes
generalmente señalan a los pobladores de ser colaboradores de las organizaciones
guerrilleras. Dentro de esta actitud de maltrato se destacan las amenazas verbales
contra los pobladores, especialmente aquellos que son líderes o que critican el papel
que viene cumpliendo la fuerza pública en la región.
c. Las acciones delincuenciales se han multiplicado en los sectores donde mayor
presencia de tropa oficial hay. Los casos de asesinatos han aumentado en todos los
municipios de la región sin que haya acciones de la tropa contra los presuntos asesinos,
muchas veces identificados por los pobladores. Los asesinatos en la región han
aumentado vertiginosamente en los últimos meses incluso hay zonas en las que de
cero se pasó a más 6 homicidios en menos de 60 días. Otro caso de una gran gravedad
es el intercambio que entre los militares y algunos delincuentes de armas por
marihuana y otros narcóticos, esto es de público conocimiento de los comandantes de
la tropa los que no hacen absolutamente nada para tomar los correctivos necesarios en
estos casos. De igual manera los atracos y robos han aumentado de una manera
alarmante en los caminos y carreteras de la región. Nadie escapa a esto: ni carros, ni
comerciantes, ni pobladores que recorren a pie los caminos; igualmente en las fincas se
presentan robos de ganado y otros bienes. En una reunión que tuvo la comunidad con
el ejército para plantear la preocupación de algunos casos que se vienen presentado en
San Pedro Frío el comandante de la base, capitán Quiñones y el sargento Campo,
ambos adscritos al batallón Nariño reconocen la colaboración de la fuerza pública en la
descomposición social y moral de la comunidad de San Pedro Frío y reconocen que los
soldados cambian de drogas por armas, concretamente granadas.
d. Una de las denuncias más graves señala que unidades del batallón Nariño
retuvieron un grupo de niños que estaban en una labor académica de la escuela
acusándolos de guerrilleros. La retención duró más de medio día. Señalan también los
pobladores que los militares llegan borrachos a los negocios exigiéndoles a las
personas que se encuentren en los alrededores que se dejen requisar, lo que
generalmente termina en que las requisas son solo una excusa para buscarle problema
a la gente ya que para realizarlas maltratan a las personas.
e. Otra denuncia que se ha recibido señala que algunos soldados y un
desmovilizado que se conoce en la región con el alias de “candelo” han dicho en
diferentes partes que ellos (los militares) están escoltando a tres ingenieros de una
empresa multinacional para hacer unos muestreos de mina. Se ha denunciado que
aprovechan estos comentarios para decirle a la gente que van a perder las minas. En
vista de esto en una reunión del ejercito con miembros de la comunidad le preguntaron
al capitán Quiñones que si es cierto que su misión era protegen las multinacionales y el
responde que su misión es de inteligencia de comunicación pero no descarta que detrás
esté la multinacional y que ésta información solo la manejan los altos mandos.
f. Otra de las denuncias más recurrentes en la región tiene que ver con la connivencia
de miembros de la fuerza pública con paramilitares de la región (mal llamados bandas
criminales) ya que por parte de las autoridades militares y policiales no existe
prácticamente ninguna acción contra la presencia de estos delincuentes tanto en los
cascos urbanos como en las zonas rurales, a pesar de que todos saben que los
paramilitares se mantienen armados, amenazan y extorsionan a la población. Una
muestra de la sumisión de la policía hacia los paramilitares se presentó en el municipio
de Rioviejo donde el día 8 de enero de 2011 en una de las cantinas del pueblo varios
de reconocidos paramilitares se encontraban con sumiendo licor en horas de la noche.
Un grupo de policías entró al establecimiento a realizar un operativo de control. Pidieron
al administrador del negocio que le bajara a la música, ante lo cual uno de los
paramilitares se levantó de su mesa, cacheteo a un policía y les dio la orden de retirarse
del lugar, ante lo cual los policías obedientemente se retiraron. Según ampliación de la
información dada por la comunidad, esa noche el comandante de la policía de Rioviejo
se encontraba consumiendo licor con los paramilitares en el mismo sitio donde
ocurrieron los hechos.
De igual manera aunque se denuncia la ubicación de los campamentos de los
paramilitares o la presencia de estos en los cascos urbanos, ni la policía ni el ejército
hacen nada para combatirlos, detenerlos y ponerlos a orden de las autoridades
competentes.
2. Los grupos ilegales y su presencia en la región.
En este aspecto se están presentando en la región alianzas entre organizaciones
paramilitares y la insurgencia que consiste fundamentalmente en que, mediante
acuerdos de tipo económico, estos grupos ilegales, pasando por encima de la voluntad
y determinación de organizaciones comunitarias y líderes de la región, permiten el
ingreso de máquinas retroexcavadoras que de manera ilegal trabajan la minería cielo
abierto.
El trabajo de estas máquinas está causando un grave daño a las cuencas hidrográficas
de las zonas donde se encuentran trabajando y generan en incalculable daño
económico a los pequeños mineros de la región. Según testimonios de los pobladores,
en grandes zonas de municipios como Norosí y Santa Rosa, hay varias decenas de
máquinas de este tipo y aunque Fedeagromisbol ha reclamado de las autoridades
civiles y mineras acciones para impedir que se siga causando daño con este tipo de
labor minera a cielo abierto, hasta ahora no hay ninguna actividad orientada a
detenerla. Por el contrario, la autoridad minera departamental presiona a los pequeños
mineros tradicionales amenazándolos con aplicarles todo el rigor de lo establecido en el
nuevo código de minas si no cumplen con todo lo establecido en éste.
Un segundo aspecto en el que la presencia de los grupos paramilitares afectan
seriamente la vida de la población es la interferencia que ejercen en actividades
económicas como las rifas, las que controlan en municipios como Tiquisio y Rioviejo, en
algunos sectores del mototaxismo, en el comercio, sea directamente o por medio de
extorsiones y cobros a los comerciantes. Así mismo la llegada de personas con grandes
capitales que pretenden invertir en cualquier actividad económica que haya en la región
deja ver el interés de los grupos ilegales, especialmente de narcotraficantes de convertir
la región en un “lavadero” de dinero. Es así como en la mayoría de zonas de la región
se empiezan a ver grandes y prósperos negocios salidos “de la nada” pero con grandes
infraestructuras y un gran movimiento de mercancías y de transporte. Este tipo de
negocios se ven de manera cada vez más frecuente en la zona minera y en algunos de
los cascos urbanos, especialmente de los municipios de Santa Rosa del Sur y San
Pablo.
Comentarios generalizados afirman que estos capitales pertenecen a grupos como “los
paisas”, “los urabaeños”, “las aguilas negras”, entre otros. A pesar de que tanto las
autoridades civiles como la fuerza pública son conocedores de este tipo de actividad
económica inusual y presuntamente ilegal, no ejercen ningún tipo de control sobre
estas.
Aparte de la importante presencia en la vida económica que van ganando los grupos
ilegales en la región, se presentan acciones de control social y de ejercicio de una
autoridad suprema que preocupan y desvelan a los pobladores. Veamos varios
ejemplos:
En el municipio de San Pablo, grupos paramilitares abiertamente y sin ningún
recato cerraron algunas vías durante los días de navidad. El 24 de diciembre cerraron la
vía que conduce a los sectores Belén y la Concesión para realizar allí una fiesta que
duró toda la noche y en la que participaron reconocidos miembros de grupos
paramilitares. Ni la policía ni el ejército hicieron absolutamente nada ante esto.
También es conocida la estrecha relación entre miembros de la fuerza pública y
miembros de grupos paramilitares, la que se evidencia en municipios como Tiquisio,
Rioviejo, San Pablo, en los cuales es normal verlos juntos jugando fútbol, caminando
por las calles o consumiendo licor.
3. La estrategia de expulsión de las instituciones estatales:
Además de las acciones delincuenciales mencionadas, las actitudes asumidas por las
autoridades civiles son también materia de preocupación para los pobladores de la
región. En el caso de las autoridades mineras, representadas en la región por la
gobernación de Bolívar en cabeza de su Secretaría de Minas, las presiones contra los
pequeños mineros han sido permanentes y cada vez más agresivas.
En el marco de generar las condiciones para la explotación minera a gran escala, la
Secretaría de Minas de la Gobernación ha adelantado una campaña de desprestigio de
las organizaciones agromineras de la región, en particular contra la Federación
Agrominera del Sur de Bolívar – Fedeagromisbol, señalándola de ser la organización
que se opone al progreso regional al negarse a aceptar la presencia de empresas
mineras transnacionales en la región. Así mismo ha desarrollado una labor de división
entre las Asociaciones Agromineras de la región, generando desconfianza entre ellas,
cooptando algunos de los directivos de algunas asociaciones para que acepten
negociar con las empresas transnacionales e impulsándolos para que peleen la
desagregación de las áreas mineras (que están tituladas colectivamente) para de esta
manera facilitar el proceso de despojo que se pretende aplicar en la región.
Para ello se ha recurrido a estrategias como incumplimiento de compromisos adquiridos
con las comunidades como es el caso del proyecto piloto de minería limpia al cual
nunca le fueron entregados los dineros aprobados para su ejecución y en cambio se
dedicaron a la realización del llamado censo minero; luego, en el municipio de San
Martín de Loba a donde hay una presencia muy importante de la empresa Anglogold
Ashanti, fueron destinados importantes recursos para un supuesto proyecto de minería
limpia.
Las presiones se ejercieron sobre los pequeños mineros para que aceptaran la
realización del censo minero. La mayoría de ellos no aceptó censarse y se recurrió a
estrategias de engaño como que si no se censaban no podrían acceder a recursos de
mejoramiento minero o a programas de beneficio desde Acción Social de la presidencia.
En cuanto entró en vigencia el nuevo código de minas, en febrero de 2010, la
Secretaría de Minas de Bolívar desató una campaña de impulso a la legalización de la
llamada “minería ilegal”, llamando a los pequeños mineros que legalizaran sus minas.
Para ello se utiliza la difusión masiva del nuevo código de minas, eso sí, sin advertirle a
los pequeños mineros los graves riesgos que tiene la aplicación del mismo para la
región, particularmente para la pequeña minería ni la prohibición que el Ministerio del
Medio Ambiente ratificó en el sentido de no permitir la legalización de minería en las
zonas de reserva forestal. Para complementar la normatividad contra los pequeños
mineros, el 3 de febrero de 2001 se presentó el “plan de choque contra la ilegalidad
minera” que no es otra cosa que la orden de expulsión de los pequeños mineros de sus
territorios.
En el caso de los agrocombustibles, la estrategia de despojo ha sido prácticamente
dirigida desde diferentes instituciones estatales en una macabra combinación. En el
caso de la comunidad de Las Pavas desde el desalojo ordenado por un juzgado del
municipio del Peñón hasta la presencia de unidades del escuadrón antidisturbios para
impedir el retorno de los campesinos. También han jugado su papel las instituciones
encargadas por el gobierno nacional del tema de tierras, las que han dilatado el proceso
de restitución de tierras reclamado por los campesinos de la hacienda en litigio.
Pero los campesinos de Las Pavas no son los únicos que han sufrido esta situación. En
El Garzal, corregimiento del municipio de Simití los campesinos han venido sufriendo
una serie de presiones, amenazas y agresiones por parte de terratenientes que
reclaman la propiedad sobre la tierra que habitan estos campesinos. En medio de las
presiones jurídicas y de las presiones armadas por parte de grupos paramilitares al
servicio de los presuntos propietarios han ocurrido asesinatos y desplazamientos de
líderes que se oponen a entregar sus tierras.
Otros campesinos de diferentes zonas se encuentran en grave riesgo. Entre ellos están
campesinos de Caimital, Villadoris, El Antojo, Puerto Gaitán, y los Playones del río
Magdalena.
En los municipios de San Pablo y de Tiquisio se están presentando personas
desconocidas en la región que llegan hasta las fincas de los campesinos y los
presionan para que les vendan sus tierras, estas presuntamente se utilizarán luego para
la siembra de palma africana o para venderlas a empresas mineras de explotación a
gran escala.
Las empresas identificadas que han estado mayormente comprometidas con estas
acciones de despojo son: en minería de oro la Anglogold Ashanti. En agrocombustibles
y palma el grupo Daabon.
Finalmente y a manera de conclusión, estos hechos solo tienen una explicación: hacen
parte de la estrategia de despojo del territorio contra los campesinos, mineros y
pobladores en general de una región que se ha opuesto a la explotación irracional de
sus recursos naturales y a la lucha histórica de ellos por la defensa de la vida y la
permanencia en el territorio que durante muchos años se ha librado por parte de ellos.
Anexo:
Listado de algunos de los asesinatos, maltratos y amenazas llevadas a cabo en el
último trimestre.
En los últimos dos meses (noviembre – enero 2011), los pobladores se encuentran
alarmados por la cantidad de asesinatos a manos de paramilitares, que se registran en
varios municipios como Tiquisio, Rioviejo y Achi.
El día 2 de noviembre en la vereda El Polvillo en la entrada de la finca del señor
Julián Rojas fue asesinado el señor Luís Carlos Mercado Torres de 30 años de edad,
soltero, de profesión agro minero natural del municipio de Norosí.
La victima era el encargado por la comunidad de Mina Brisa de cobrar el peaje
comunitario en el tramo carreteable que conduce del casco urbano de Norosí al
corregimiento Buena Seña y al municipio de Puerto Rico. Según versiones de algunos
pobladores tres días antes de los hechos el propietario de una retroexcavadora (cuyo
nombre se desconoce) había pasado en la moto negándose a pagar el peaje; dos días
después Luís Carlos fue a Buena Seña a hacer un mandado y se lo encontró con el
dueño de la retroexcavadora, el cual le dijo a Luís Carlos que cual era la vaina que
quien mandaba en ese peaje, que quien lo tenia trabajando ahí; Luís le respondió que
lo tenia la comunidad para recoger fondo para los arreglos de la vía el retrero le dijo
que - que comunidad ni que mierda.
Dos días después entre las cuatro y cinco de la tarde llegaron dos sujetos en una moto
y le preguntaron que si el era Luís Carlos el les dijo que si, y sin mediar mas palabra le
propinaron diez tiros. Lo que cuentan vecinos que vieron lo sucedido fue que le habían
pegado tres tiros y le dieron vuelta a la moto para regresarse, en ese momento Luís se
movió y uno de ellos dijo que todavía estaba vivo y le pegaron el resto de tiros.
El 24 de noviembre de 2010, fue asesinado Carlos Martínez Arrieta de oficio
agricultor, en hechos ocurridos en el río nuevo, jurisdicción del municipio de Achí
Bolívar.
El 2 de diciembre del 2010, fue asesinado el mototaxista Héctor Rojas en la
vereda la Bomba del municipio de Achí.
El 06 de diciembre de 2010, fue asesinado Pedro Baldovino, agricultor en el
municipio de Tiquisio.
El día 18 de diciembre el señor Inocencio López, vicepresidente de la Junta de
Acción comunal de San Pedro Frío fue atacado con un puñal por Denys Anaya, alias
“orejitas” quien cambia armas por marihuana con miembros del ejército acantonados en
la zona. Los hechos ocurrieron en Mina Vieja, jurisdicción de Santa Rosa.
El día 24 de diciembre, fue asesinado el señor Isidro López, Vicepresidente de la
Asociación Agrominera de San Luquitas y minero de profesión. Este señor fue
asesinado en inmediaciones del caserío Mina Quemada, jurisdicción del corregimiento
San Pedro Frío.
El 07 de Enero de 2011, fue asesinado en puerto mango corregimiento de
Tiquisio, el comerciante, Albín Navarro residente en puerto Coca.
Los casos de maltrato denunciados son:
El sábado 29 de enero en el municipio de Arenal a eso de las 3:00 p.m., un joven
de nombre Eder, soldado profesional, pasaba por el puesto de la policía, acompañado
de un amigo, cuando les hicieron el pare, les pidieron documentos y en el momento el
no los portaba; el policía le pide una requisa, Eder se muestra reacio ante lo cual le
preguntaron que a que se dedicaba y el respondió que es soldado profesional. El
teniente le dijo “usted tiene cara de gamín”, en ese instante Eder mandó a buscar los
documentos a la casa, en el transcurso de 15-20 minutos mientras llegaban los
documentos, los policías maltrataron verbalmente a Eder, le tomaron fotografías, le
hicieron firmar un documento y le tomaron huellas. Cuando llegaron los documentos y
les demuestra que es soldado profesional, le dijeron que se fuera, pero al salir de la
estación acompañado de 4 niños menores de edad un policía hizo un tiro al aire y le
dijo “mirame bien que conmigo si te vas a ver la cara”.
El domingo 30 de enero a las 8:00 p.m. el señor Cesar Urquiza Florez,
c.c.13881887 de Barrancabermeja, se encontraba en la cantina del señor Víctor
Pacheco junto con un amigo. Llego la policía y le preguntaron como se llamaba, el
respondió Cesar Urquiza, inmediatamente le dijeron siga, el preguntó que porqué, ellos
respondieron usted tiene orden de captura; Cesar les dijo que le mostraran la orden de
captura, los policías no la tenían. El señor Urquiza no se dejó llevar aunque ellos lo
querían forzar. Cesar Urquiza salió corriendo y entró a una casa, los policía se metieron
a la casa lo esposaron y empezaron a golpearlo. La comunidad al ver esto reaccionó y
lo defendieron, se lo quitaron a los 5 policías y le hicieron quitar las esposas, el señor
esta muy golpeado, no puede caminar por los golpes que le dieron en la cadera y en la
pierna, en ese forcejeo al señor Cesar se le perdió el celular y 300.000 pesos que tenia.
Casos de hostigamiento:
Lideres de la comunidad de Las Pavas, del municipio del Peñón, denuncian los
siguientes hechos:
Durante el mes de enero de 2011 hicieron presencia en el corregimiento Buenos Aires
del municipio de Regidor, sitio a donde se encuentran desplazadas 123 familias
campesinas de la comunidad de Las Pavas quienes fueron expulsados de sus tierras
por el grupo palmero Daabon con el apoyo del escuadrón Esmad de la policía, una serie
de personas ajenas a la comunidad quienes se presume son enviados de la empresa
palmera para espiar y atemorizar a los campesinos desplazados que están adelantando
acciones jurídicas para lograr el retorno a sus tierras. Varias de esas personas extrañas
han sido identificadas como algunos de los paramilitares que amenazaron y
desplazaron a las 123 familias de Las Pavas.
El día 16 de enero de 2011 en una chalupa se movilizaban aproximadamente 40
policías en dirección a Papayal. Llegaron hasta el corregimiento Buenos Aires, allí en la
casa de uno de los pobladores del corregimiento prepararon almuerzo y terminando la
tarde salieron rumbo a Las Pavas. Mientras se encontraban en la casa donde
prepararon el almuerzo los niños desplazados de la comunidad de Las Pavas se
mostraron temerosos porque los identificaban como los mismos que los desplazaron.
En los días anteriores a la consulta popular para definir la creación del nuevo municipio
Brazuelo de Papayal, varios líderes de Buenos Aires y de Las Pavas identificaron a
varias personas empleadas o cercanas a la empresa palmera que llegaron hasta el
corregimiento Buenos Aires con cantidades importantes de dinero destinado a la
compra de votos por el si a la consulta mencionada. Se denuncia así mismo que el
domingo 23 de enero, terminada la consulta popular, mientras en horas de la noche los
“ganadores” celebraban el triunfo del sí, y los miembros de la comunidad cristiana
“Rosa de Saron” celebraba una vigilia en la que participaban la mayoría de socios de
Asocab, fue incendiada la enramada construida a manera de salón comunal donde se
realizaban las reuniones de Asocab.
Denuncia también la comunidad de Las Pavas que al educador Eliud Alvear Cumplido,
docente de la Institución Educativa del corregimiento Buenos Aires, se le ha iniciado
una campaña de persecución por parte del rector de la IE, debido a su compromiso con
la lucha por el retorno de la comunidad de Las Pavas. Según denuncias de los
pobladores el rector ha sido coptado y está al servicio de la empresa palmera que
despojó a los campesinos de sus tierras.
Esta grave situación de agresión y despojo ha sido agenciada por las autoridades
nacionales, departamentales y municipales. Llamamos a las organizaciones hermanas
a nivel nacional e internacional para que exijan a esas autoridades el respeto de las
comunidades y el respeto a los derechos fundamentales de los pobladores del sur de
Bolívar.
FEDERACIÓN AGROMINERA DEL SUR DE
BOLÍVAR
FEBRERO DE 2011
La Organización Femenina Popular (OFP) empezó en 1972 para defender la vida y los derechos humanos animando a las mujeres de transformar su realidad social y reconstruir su propia tejido social y la de la sociedad civil. Buscan capacitar y movilizar mujeres de base para construir proyectos de vida mientras que resistan todas las formas de la violencia (el económico, social, cultural, civil y político.)

Actualmente, hay más que 1200 mujeres en el Región Ribereña del Magdalena Medio que forman parte de la OFP. Individuos miran hacia la OFP como una de las posibilidades para transformar su realidad—una realidad donde el estado niega a un mayor parte de sus ciudadanos la posibilidad de existir con la integridad (con acceso a la salud, la comida, la ropa, el trabajo, la educación, la libertad, la dignidad, la equidad de género y el recreo.)
La OFP ofrece atención médica y legal, capacitación profesional, apoyo para criar niños, y otros tipos de apoyo para mujeres y familias. También ofrecen cocinas comunitarias que proveen comida económica y saludable para las comunidades. La OFP tiene clases para capacitación en liderazgo para mujeres en comunidades rurales. Trabajan con las mujeres para crear grupos de acción comunitaria en sus veredas.
Los dos principios de la organización son:
La Sociedad Civil: Defendemos la sociedad civil como un proceso político que nos deja construir propuestas de vida para todos y todas, en que las reglas que nos gobiernan son inspirados por procesos democráticos que no son autoritarios ni militaristas.
Autonomía: Esta principio es el fundamento de nuestra ética y nuestra organización. No aceptamos la presión del estado ni actores armados ilegales. No somos subordinados a la autoridad. Defendemos nuestra autonomía como mujeres con derechos.
Para más información visita su página web: www.ofp.org.co
Es una organización social no gubernamental campesina que desarrolla un trabajo organizativo, político y social con el sector rural de ocho municipios del Magdalena Medio colombiano. Está compuesta por 120 Juntas de A
La Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra es una organización no gubernamental que desarrolla un trabajo organizativo político y social integrando los propósitos de la comunidad a través de las Juntas de Acción Comunal, Cooperativas, y comités para defender los derechos humanos y la lucha para la tierra.
La ACVC empezó como resultado de una movilización masiva de campesinos en 1998 donde el gobierno firmó acuerdos con el sector campesino de Colombia para perseguir y castigar grupos paramilitares, militares y agentes del gobierno que perpetraron violaciones de derechos humanos por omisión y/o acción directa. También se pusieron de acuerdo para invertir recursos e implementar un plan de desarrollo y de protección de los derechos humanos en la región. Estos acuerdos han sido sistemáticamente e intencionalmente ignorados por el gobierno. Desde 1998, más que 100 líderes de las comunidades han sido asesinados y 20,000 desplazados.
La ACVC trabaja para fortalecer la unidad y solidaridad entre el trabajo de organizaciones rurales, comunidades y estudiantes. Además, continúa organizandose y resistiendo en contra del desarrollo autoritario social, civil y político—un proyecto fascista que continúa de expropiar violentamente y desplazar miles de Colombianos
Por mas Información haga click aqui http://www.prensarural.org/spip/spip.php?rubrique=7
Programa empezó en 1995 por la gente del Magdalena Medio con la meta de edificar una región con los enfoques de/+ la vida, la paz y el desarrollo sostenible y el respecto de los derechos humanos. Con el eslogan “Primero la vida,” Programa ha crecido hasta trabajar en la mayoría de las áreas de la región. Construyen su proceso con dos objetivos: 1) desarrollo humano sostenible, con la participación libre y completa de todos 2) construcción de la cultura civil, un lugar público compartido, donde los derechos y obligaciones están garantizados y exigido entre los diverso intereses de modo democrático.