MARCHA FUNEBRE
DE LOS
"45 INOCENTES ASESINADOS"
Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal,
Chiapas, México
10 de Agosto de 2000
Día Internacional de los Pueblos Indios
A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES Y POLITICAS,
A LAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES (ONG's),
A LOS ORGANIZMOS DE DERECHOS HUMANOS
NACIONALES E INTERNACIONALES,
A LA PRENSA NACIONAL E INTERNACIONAL,
A LA OPINION PUBLICA:
Hoy Día Internacional de los Pueblos Indios, Tzotziles y
Tzeltales pertenecientes a la Sociedad Civil "Las
Abejas", en nuestra mayoría desplazados de nuestras
comunidades de origen, por grupos paramilitares protegidos por el
Gobierno de Chiapas, y de México, manifestamos ENÉRGICAMENTE
nuestra inconformidad, porque hemos vivido bajo la injusticia, la
pobreza, la marginación y la exclusión.
La violación a los derechos humanos y de los pueblos indígenas,
tiene como testimonio viviente, la masacre de Acteal. Por eso, en
esta manifestación conmemoramos los dos años con ocho meses de
luto, de llanto que hemos sufrido por la violencia, por esa gran
tragedia, tan lastimosa que nos ocurrió el 22 de diciembre de
1997. El saldo, 45 hermanos y hermanas que perdieron su vida, y
26 más, que quedaron con lesiones, y todo un pueblo con las
heridas abiertas con una gran tristeza de luto y de llantos que
nos encontramos en Acteal. En Acteal quedaron lastimados los
pueblos indios y toda la humanidad. Es un símbolo para la
historia de como hemos caminado hasta el exterminio.
Muchas personas, miles o quizá millones, en los diferentes
países de
los continentes de América, de Europa, de Africa, de Asia y de
Australia, personas con distintas religiones, de organizaciones
sociales y políticas, se enteraron de lo que con discursos
perversos siempre se ha querido ocultar, muchos de ellos han
venido a visitarnos, a solidarizarse con nosotros, a darnos su
hombro para consolarnos, aliviarnos de nuestro inmenso dolor,
cuantos lloraron con nosotros y después limpiaron nuestras
lágrimas a los hombres, mujeres, niños, niñas, ancianos,
ancianas y a los sobrevivientes, ahí donde fue derramada la
sangre cuando estaban en ayuno y oración, buscando la paz de
todos los pueblos, de los indígenas y no indígenas. Cuántos se
vinieron a enterar por sí mismos, cuantos se desmintieron de la
mentira que de la lengua del Gobierno se han publicado. Pero,
todos nos abrazaron y nos levantaron, por eso hoy tenemos fuerza
para gritar, por que nuestros 45 hermanos murieron para vivir.
Los observadores Internacionales llegaron a ver donde corrió la
sangre de nuestros mártires aquel 22 de diciembre de 1997, y
continúan llegando hasta ahora, de todos los continentes del
mundo, de diferentes lenguas, de diferentes culturas, de
diferentes razas, de diferentes colores, a pesar de que las
autoridades siempre tratan de impedirles el paso para que la
solidaridad no llegue hasta nosotros para mantenernos en la
marginación y ocultar la forma en que actúan. Al impedir el
paso piensan que podrán cansarnos en nuestra lucha y olvidarnos
de nuestra dignidad.
El Gobierno que ha estado en el poder se empeña en engañar a
todos, diciendo que ha hecho justicia. Pero lo que ellos llaman
justicia, es castigar a los pobres y a los indígenas, pero no a
los grandes, ni a los gobernantes, ni a los ricos, una justicia
que no es igual para todos es injusticia. Eso que llaman
justicia, es solo algo que los poderosos usan para protegerse
ellos mismos.
Hemos visto que aquí en Chiapas, los indígenas solo tenemos
injusticia y a los que tienen el poder no se les castiga, por
tanto, aquí se aplica la injusticia, la justicia no es conocida
por nuestros pueblos indios.
Por eso manifestamos que ya estamos cansados de esto, que YA
BASTA de la impunidad, de seguir sin aplicarse la justicia a los
funcionarios de un gobierno y de otro y de todos los niveles, que
volvieron en nuestra contra a otros pobres indígenas, los
armaron y entrenaron y les ordenaron que masacraran a nuestros 45
hermanos.
La masacre de Acteal es la prueba más fuerte de la injusticia
hacia nosotros como pueblos indios. En esta masacre tienen
manchadas las manos de sangre indígena el Gobierno Federal,
Estatal y Municipal, en especial el ex-gobernador Julio Cesar
Ruiz Ferró, cuando estaba en su gobierno de Chiapas, ahora él
ha sido premiado por Ernesto Zedillo quien lo envío como
embajador mexicano en la ciudad de Washington en los Estados
Unidos de Norteamérica. Y hasta hoy 10 de agosto de 2000 ha
quedado impunemente libre de toda responsabilidad, al igual que
sus ex-funcionarios, como son:
1. Homero Tovilla Cristiani, Secretario General de Gobierno del
Estado;
2. Dr. Marco Antonio Besares Escobar, Procurador General de
Justicia del Estado;
3. Licenciado Jorge Enrique Hernández Aguilar, Secretario
Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública;
4. Licenciado Antonio Pérez Hernández, Secretario de Atención
de los Pueblos Indígenas;
5. Licenciado Uriel Jarquin Calvez , Subsecretario General del
Gobierno;
6. Licenciado Ramiro Sánchez Vega, Subdirector de Averiguaciones
Previas;
7. Licenciado David Gómez Hernández, Subprocurador de justicia
indígena, ambos de Procuraduría general de justicia del Estado,
y General de brigada retirado;
8. Jorge Gamboa Solís, Coordinador de la Policía del Estado
militar retirado; y
9. José Luis Orozco, Director General de Seguridad Publica del
Estado;
además de tantos paramilitares libres en las comunidades del
Estado de Chiapas, que el Gobierno sigue protegiendo y negando su
existencia.
¿Cuántas veces hemos acudido a dialogar con el gobierno para
exigir la justicia? ¿Cuántas veces hemos denunciado formalmente
en el ministerio público los atentados a la seguridad? Hasta
crean oficinas especializadas par investigar lo que ellos llaman
"supuestos grupos civiles armados", pero solamente nos
usan como objeto de su política. 961 días después de la
masacre de Acteal sigue prevaleciendo la inseguridad provocada
por los grupos paramilitares, en nuestro pueblo como en varias
zonas del estado, como la zona norte, los altos y la selva.
Nosotros denunciamos cuando se originó el desplazamiento, cuando
ocurrieron las amenazas y los delitos en contra nuestra, como la
privación ilegal de la libertad, robos, uso y portación de
armas, y hasta vieron nuestros muertos, y todavía no nos creen.
En el gobierno ni siquiera hemos encontrado un vaso de agua que
ayude a dar fin al desplazamiento.
Hoy recurrimos a manifestar nuestro sufrimiento que como
desplazados estamos pasando, dolor, angustia, enfermedad, muerte
y muchas necesidades, que los desplazados seguimos sufriendo, y
el gobierno federal y estatal, continúan ofendiendo al pueblo
que sufre, abriendo las heridas, diciendo que los ayuda, que
están disminuyendo, que ya están tranquilos en sus comunidades,
que ya hay paz, mientras se siguen violando los derechos de los
pueblos indígenas, y siguen sin cumplirse las leyes
internacionales de los derechos humanos, y de los derechos de los
pueblos indígenas.
Los desplazados no pensamos ni soñamos otra cosa, más que
volver a nuestras comunidades de origen, donde viven nuestros
recuerdos y donde están nuestros muertos, pero no podemos
retornar mientras sigan libres los paramilitares, y sigan
armados, no nos queda más, que seguir desplazados, aguantando,
esperando que los gobernantes se cansen de tanto sufrimiento,
aunque vemos que el Gobierno en vez de solucionar las causas del
desplazamiento, sólo aumenta la militarización, sembrando la
tensión entre nuestras comunidades. Hoy denunciamos:
¡NO HAY JUSTICIA PARA LOS DESPLAZADOS! ¡PARA LOS PUEBLOS
INDÍGENAS SOLO HAY INJUSTICIA!
Por eso EXIGIMOS al gobierno Federal y Estatal una respuesta
inmediata en los siguiente puntos:
1. EXIGIMOS EL CUMPLIMIENTO DE LA JUSTICIA. Si no
hay justicia es por que hay impunidad, el gobierno que hemos
tenido es de asesinos, como Julio Cparamilitares y se ésar Ruiz
Ferro. Queremos que cese la injusticia, que se desmantelen los
grupos castiguen a todos los responsables materiales e
intelectuales de la masacre de Acteal. No queremos justicia a
medias, queremos la justicia completa.
2. EXIGIMOS LA INDEMNIZACION DE LO QUE NOS FUE ARREBATADO. El
gobierno es el responsable de la violación a nuestros derechos,
por eso tiene que reparar lo que tanto dañó. No pedimos un
regalo, ni mucho menos limosnas, ni nos humillamos ante él;
queremos que reconozca su error, por haber impulsado a los
paramilitares, y que nos devuelva lo que nos quitó.
3. EXIGIMOS LA DESMILITARIZACION DE CHIAPAS. Los soldados están
afectando nuestras costumbres, nuestros lugares sagrados, nuestra
naturaleza y sobre todo las mentes de los indígenas, antes de su
llegada no conocíamos la prostitución, ni las mujeres
indígenas lavan ropa de otro hombre, nuestros ríos y aguas no
estaban tan contaminadas, ni éramos vigilados y hostigados en
nuestra propia tierra, ahora todo eso provoca el ejército
invasor de nuestra tierra. Por eso, exigimos que el ejército
salga y para que volvamos a tener condiciones para un diálogo
verdadero, que lleve a los pueblos indios de Chiapas y México, a
una paz justa y digna.
4. EXIGIMOS SEGURIDAD PARA RETORNAR A NUESTRAS COMUNIDADES. Con
palabras falsas, el Gobierno de Albores Guillen quiere
convencernos con migajas, nos quieren obligar a retornar, pero
nosotros decimos que necesitamos condiciones para vivir en paz en
nuestras tierras, y vemos que aun hay armas, aun hay
paramilitares, aun hay indígenas que por mentiras del Gobierno
sus corazones guardan rencor en nuestra contra, por lo que le
decimos al Gobierno de Albores que no se trata de que nos den
laminas, procampo, progresa, y todo lo que nos han ofrecido, se
trata de nuestras vidas, que para el retorno es necesario que
detengan a los paramilitares que aun continúan libres, que ya no
los sigan protegiendo.
5. EXIGIMOS EL CUMPLIMIENTO DE LOS ACUERDOS DE SAN ANDRÉS. La
Sociedad Civil de Las Abejas como muchas otras Organizaciones
indígenas de México dimos nuestra palabra en las mesas del
diálogo de San Andrés en Sac'amch'em de los pobres, ahora el
Gobierno Federal no quiere reconocer lo que ya ha firmado. El
Gobierno de Ernesto Zedillo, se niega a reconocer que además de
los mestizos, existimos los indígenas, y que tenemos derecho a
ser diferentes y a tener derechos como pueblo indígena.
Por lo que nosotros decimos que en nuestras costumbres
indígenas, está la vida de nuestro pueblo, que la autonomía de
los pueblos indígenas es una propuesta hecha por los indígenas
y para los indígenas, que es importante para lograr que la
justicia llegue a todos los pueblos indígenas de nuestro país,
México. Por eso es necesario que se aprueben los acuerdos y así
dar verdadero cumplimiento. Queremos que los indígenas disfruten
de lo que les pertenece. Cuando se cumplan los Acuerdos veremos
que realmente se está terminando la guerra.
Queremos que terminen la violación a los
derechos, que terminen los asesinatos, los miedos, los rumores,
los desplazamientos, las opresiones, la corrupción, el chantaje,
la división, la demagogia, el protagonismo de los que engañan
al pueblo. Queremos que se deje de gobernar sobre la sangre de
los pueblos indígenas y de los pobres y oprimidos. Cuando hay
justicia hay paz, hay tranquilidad, hay amor en todos los pueblos
y estamos viviendo en un clima de paz y de alegría. No se puede
olvidar la sangre de unos mártires que imploraban por la paz. La
sangre de ellos no será en vano, fructificará en nosotros a
pesar de las distintas agresiones que sufrimos. Por eso es
necesario esclarecer tanto el crimen como lo que lo llevó a que
pasara porque en Acteal se encendió una luz para nosotros y nos
mueve siempre a buscar la justicia.
Nosotros los miembros de la organización de Las Abejas, seguimos
luchando y a pesar del sufrimiento no dejamos nuestra lucha por
la Justicia y Paz para todos los Pueblos Indios.
FRATERNALMENTE,
LA MESA DIRECTIVA DE LA SOCIEDAD CIVIL "LAS ABEJAS",
Pedro Vázquez Gutiérrez
Diego Pérez Jiménez
Lázaro Arias Gómez