Sobre ECAP Colombia
Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP) Colombia trabaja en conjunto con iniciativas de base para desenmascarar y transformar estructuras de dominación y opresión a través de la no violencia activa para posibilitar el reino de Dios - un mundo basado en el respeto, la justicia y el amor, incluso para los enemigos
Equipos Cristianos de Acción por la Paz en Colombia:
El equipo se compone de voluntarios de diferentes países entrenados para servir ya sea de tiempo completo o como reservistas. Entre cuatro y ocho miembros que hablan español conforman el equipo en Colombia en un momento dado. Un(a) coordinador(a) de Apoyo de medio tiempo trabaja en conjunto con las oficinas internacionales de ECAP, y supervisa la participación en el Grupo de Políticas de las Américas (Americas Policy Group), del Consejo Canadiense para la Cooperación Internacional en Canadá y, en Washington, en el Comité Directivo Colombiano (Colombia Steering Committee) del Grupo de Trabajo para Latinoamérica (Latin America Working Group) en los Estados Unidos. Estamos aquí porque nos sentimos llamados a poner nuestra fe en acción. Vivimos, practicamos nuestra fe y trabajamos en comunidad.
ECAP comenzó su trabajo en Colombia en 2001, respondiendo a la invitación de la Iglesia Menonita en Colombia y acompañando comunidades amenazadas en el Río Opón, además de unas organizaciones y sus dirigentes. Hoy en día, ECAP Colombia normalmente acompaña a comunidades rurales y organizaciones de derechos humanos en la región del Magdalena Medio.
La región del Magdalena Medio ha servido como la base del equipo y el enfoque de sus años de trabajo, aunque en años recientes hemos empezado a ejercer ocasionales acompañamientos en otras regiones del país. Nuestro hogar y nuestra oficina se ubican en Barrancabermeja, la capital oficial de la región. Muchas organizaciones no violentas de los movimientos sociales y de derechos humanos permanecen activas en la región. Trabajamos en apoyo a estos pacificadores locales en la construcción de la paz con justicia.AUG Aun grupos paramilitares, guerrilleros y la fuerza pública también mantienen su presencia en esta zona estratégica de Colombia. Además, muchos de los ciudadanos de la región son víctimas de violencia de los actores armados de la derecha (paramilitares y militares), y, en menor medida, de los grupos guerrilleros de la izquierda. La región del Magdalena Medio ilustra una gran parte del país en el sentido de ser rica en recursos naturales y a la vez, muchos de sus ciudadanos se enfrentan a ciclos de violencia y pobreza.
Gran parte de la violencia económica y física beneficia a las poderosas élites nacionales e internacionales en sus esfuerzos para obtener y mantener el control de los recursos valiosos. Los civiles no sólo son víctimas de fuego cruzado entre el ejército y los paramilitares con sus opositores guerrilleros, paramilitares y / o las fuerzas del Estado, los civiles a menudo se conviertan en objetivo militar. Estas fuerzas son más propensos a atacar a los civiles que son políticamente activos y / o que ocupan tierras codiciadas por poderosos intereses empresariales, sean estos legales o ilegales. Por ejemplo, las empresas multinacionales están utilizando la violencia física y económica para desplazar a los campesinos y tomar la tierra para sembrar la palma aceitera para vender el aceite en el Norte. Más de cuatro millones de colombianos se han desplazado de sus tierras, abandonando sus hogares y medios de subsistencia debido a la violencia y las amenazas de más violencia.
Barrancabermeja y la región del Magdalena Medio:
Barrancabermeja (Santander) es una ciudad de aproximadamente de 300.000 habitantes, y el hogar de la refinería estatal de Ecopetrol - la refinería más grande de Colombia. Las industrias de petróleo y ganadería a gran escala son las empresas mayores de la ciudad. Barrancabermeja es también un importante puerto del río Magdalena, a varios centenares de kilómetros de su desembocadura en el mar Caribe, y es la capital no oficial de la región del Magdalena Medio.
Los paramilitares tomaron el control de Barrancabermeja en el año 2000 con el apoyo tácito de la fuerza pública local después de muchos años de dominio y control militar por parte de la guerrilla sobre importantes áreas de la ciudad, control que se mantuvo por la violencia, combates abiertos con la policía y otras fuerzas de seguridad del Estado, y ejecuciones extrajudiciales de civiles que se creía colaboraban con el Estado. (Los paramilitares de Colombia tienen su origen en milicias contrainsurgentes apoyadas por los Estados Unidos y entrenadas y sancionadas por el Estado colombiano durante la Guerra Fría. En subsecuentes etapas, estas milicias han tomado nuevas formas, primero como ejércitos privados de los latifundistas, empresarios o capos del narcotráfico, y más tarde unidos bajo la bandera de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), ahora aunque no bajo el control directo del Ejercito Colombiano, siempre manteniendo una estrecha colaboración. Para obtener información detallada sobre la formación y las actividades de los paramilitares en Colombia ver Wikipedia: Paramilitarismo en Colombia. Los paramilitares entraron en la ciudad de Barrancabermeja, cometiendo masacres y asesinatos extrajudiciales selectivos, obligando a muchos civiles a desplazarse. A pesar de desmovilización “oficial” de las organizaciones paramilitares en el 2005 bajo la Ley de Justicia y Paz, grupos paramilitares nueva y “reciclados” siguieron utilizando las mismas tácticas en un intento de atemorizar y silenciar a sus opositores. En febrero del 2010, Human Rights Watch publicó un nuevo informe titulado, Herederos de los Paramilitares: La Nueva Cara de la Violencia en Colombia, y su presentación multimedia, Amenazas Mortales, Sucesores de los Paramilitares en Colombia (Para más información sobre la Ley de Justicia y Paz de ver el informe de Amnistía Internacional para Colombia: La Ley de Justicia y Paz Garantizará la Impunidad para los Violadores de los Derechos Humanos.)
El Magdalena Medio abarca el territorio a lo largo de la parte media del río Magdalena, incluyendo su cuenca y partes de las cordilleras a ambos lados. Es una zona fértil y rica en recursos naturales, con grandes haciendas ganaderas, plantaciones de palma, pozos de petróleo y gas, y minas de oro en el sur de Bolívar. La coca también se cultiva en varias partes de la región, y se convierte en pasta antes de ir a los laboratorios donde de la pasta se hace cocaína. La guerrilla, el ejército y los paramilitares se han prestado mucha atención a las comunidades rurales de los alrededores de Barrancabermeja como parte de su lucha por el control de los territorios ricos en recursos. En lugar de enfrentarse directamente contra la guerrilla, la táctica más común del ejército y de los paramilitares ha sido tratar de eliminar la base de apoyo de la guerrilla por desplazar los civiles de la zona – “quitándole el agua al pez” para que no tenga dónde nadar. Esta táctica sirve además para abrir territorios previamente controlados por la guerrilla a los inversionistas nacionales e internacionales
Las comunidades, organizaciones y líderes que se encuentran bajo amenaza:
Como decíamos anteriormente, una gran parte de la labor de ECAP Colombia es acompañar a las comunidades, organizaciones y líderes que se encuentran bajo amenaza. Pero ¿en qué consiste este “acompañamiento”?
- Proceso Comunitario de la vereda el Garzal y Nueva Esperanza
- Asamblea Constituyente de Micoahumado
- Proceso Comunitario de Tiquisio
- Comunidad de Las Pavas
Organizaciones que acompañamos: :
- Federación agrominera del Sur de Bolívar - FEDEAGROMISBOL
- Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz del Nordeste Antioqueño- CAHUCOPANA
- Espacio De Trabajadores y Trabajadoras de los Derechos Humanos de Barrancabermeja – EETTDDHH
- Movimiento de la Mujeres Contra la Guerra y por la Paz
- Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra - ACVC
- Organización Popular Femenina - OFP
- Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio - PDPMM
Por acompañamiento queremos decir dos cosas: 1) mantener una presencia física en las comunidades y con las organizaciones que acompañamos, y 2) ofrecerles servicios de abogacía.
1) Nuestra presencia física en las comunidades y con las organizaciones les demuestra tanto a sus miembros y líderes, como también a los actores armados, que ellos no están solos, los miembros de una organización internacional están disponibles para presenciar, documentar y difundir lo que suceda, y además para intervenir de manera no violenta cuando los actores armados violan los derechos de los civiles. Pedimos a los infractores que cesen y desistan de cualquier comportamiento que pone en riesgo a los civiles o que les niegue sus derechos, y damos a conocer que todo abuso será reportado a las autoridades locales, a funcionarios gubernamentales a nivel municipal, nacional e internacional, a los medios de comunicación, y a nuestro base de apoyo internacional. También publicamos un informe anual sobre los derechos humanos y, ocasionalmente publicamos un llamado por acciones urgentes por parte de nuestra base de apoyo y representantes del gobierno. Estas acciones e intervenciones por parte del equipo también tienen como fin evitar violencia y violaciones de los derechos humanos por parte de los actores armados.

2) Servicios de Abogacía para las organizaciones y comunidades que acompañamos se brindan a base del entendimiento que la justicia debe prevalecer antes de que la paz pueda quedar en el alcance. La abogacía es un esfuerzo por apoyar las iniciativas de nuestros socios en sus luchas para acabar con la violencia y la impunidad, y para que sus derechos a la vida con dignidad y al territorio sean respetados. También sirve para alzar los perfiles no solo de la comunidad u organización y sus líderes, sino también de su lucha por la justicia. Esta incrementada visibilización aumenta los costos políticos de hacerles algún daño, así disminuyendo la capacidad de oprimirles impunemente, y a la vez ayuda a poner sobre la mesa sus experiencias de injusticia y sus demandas legítimas a nivel nacional e internacional, así mejorando las posibilidades de conseguir resultados justos a través de procedimientos judiciales y gubernamentales. Los servicios de abogacía pueden tomar varias formas. El objetivo siempre es interrumpir la rutina por la cual la desigualdad de poder permite que los que toman las decisiones no tengan en cuenta las necesidades y los derechos de las comunidades y las organizaciones más afectadas por la opresión y la violencia.
Los servicios de abogacía incluyen:
1. Hacer acciones públicas y participar en manifestaciones que promuevan la justicia y que tratan de acabar con la violencia y la impunidad en las comunidades acompañadas por ECAP.
2. Publicar información y fotos en nuestra página electrónica que alzan el perfil de las comunidades y organizaciones socias nuestras y sus luchas por la justicia y la paz.
3. Escribir comunicados para los suscriptores de nuestros correos electrónicos que ponen un rostro humano a los colombianos más afectados y sus luchas.
4. Presentaciones en nuestros países de origen (para la mayoría de nosotros, Estados Unidos, Canadá y Colombia) que aumentan el apoyo para nuestros socios colombianos y que promueven la justicia.
5. Recibir delegaciones nacionales e internacionales que se convertirán en defensores de las comunidades que ECAP acompaña en sus comunidades y países de origen.
6. Intercambiar con los medios de comunicación local, nacional e internacional para que expongan la opresión y las luchas de las comunidades y organizaciones colombianas que son nuestros socios.
7. Emprender campañas para poner fin a la ayuda militar a Colombia y a las fumigaciones aéreas de cultivos y de personas, bloquear Tratados de Libre Comercio, mantener las empresas extranjeras responsables de sus acciones en Colombia, y cerrar la SOA (Escuela de las Américas), etc.
8. Aumentar la movilización de nuestras bases de apoyo nacional e internacional para tomar medidas a favor de nuestros socios colombianos.
9. Persuadir representantes del gobierno a cambiar políticas que perpetúan la injusticia y la violencia por nuevas políticas que ayuden a crear las condiciones para la paz con justicia en Colombia.
10. Educar al público sobre el contexto nacional e internacional y las causas fundamentales de la opresión y la violencia militar, económica, social y política en Colombia.