Archive - jun 26, 2010

COLOMBIA; Por el Cristo que no ha resucitado

El día próximo, la conversación otra vez se volvió a Pilo.  Al mirar a mi alrededor, me di cuenta de que todos los presente, salvo el hermano menor de Pilo, Mario, todos eran ex combatientes guerrilleros.  –Murió en balde- dijo Licho.  Los otros ex combatientes estaban de acuerdo. -¡No! ¡No! ¡Eso no es cierto!- protestó Mario.  En su desesperación, me agarró por el brazo y la camisa, sacudiéndome, exigiéndome -¡Dígales que eso no es cierto!  ¡Dígales!  ¡Dígales!-