Me entristece aprender que Sattar Hattem ha fallecido.
Tuve el gran privilegio de estar en equipo en Irak cuando el era nuestro
intérprete y mentor. 
Allan Slater lo ha dicho bien: de su manera tranquila,
incorporaba tan grand parte de lo que nosotros tratábamos de ser. Sattar era
tanto más que intérprete. Creo que compartía nuestra visión, y moldeaba y nos
ayudaba a hacernos lo que queríamos
ser. Era modesto, reflectivo y callado, y un escuchador muy profundo. Cuando
hablaba, lo que decía era siempre sentido y bien pensado. Nos abría los ojos a
nuestros propios puntos ciegos culturales, y sabía explicarnos de manera suave
y cariñosa cuando nuestras acciones y acciones propuestas podrían ser mal
interpretadas en el contexto local, y contra-productivas en términos de lo que
reelmente estábamos tratando de lograr. Y era un musulmán que comprendía
claramente y apoyaba completamente lo esencial de lo que estábamos tratando de
lograr.