Hace pocos meses, hice una presentación a una clase de
inglés de octavo grado, sobre el trabajo de ECAP y el conflicto
Israel-Palestina. Tratando de describir la situación allá de una manera que
sería relevante para esos jóvenes, decidí emplear un simulacro de este
escenario:
Hace un año, un chico
trajo un cuchillo a la escuela, é inmediatemente después del incidente, el
director declaró a los medios de comunicación que iba a aumentar las medidas de
seguridad para la escuela. Pocos dias después, la administración escolar decretó
que todo varón tenía que pasar por un detector de metal nuevamente instalado
antes de poder entrar al edificio. Hoy este proceso de exámen puede tomar hasta
tres horas; la enseñanza comienza a las ocho de la mañana. Las muchachas no
tienen que pasar por el detector; ellas pueden entrar por atrás. La administración
también ordenó clases separadas para muchachas y muchachos, y si una chica
tenía sospechas de un chico, ella podía pedir que un profesor le haga una
búsqueda para encontrar armas.