Contexto y Análisis
El siguiente es un documento pdf. escrito por Julián Gutiérrez, miembro de los Equipos Cristianos de Acción por la Paz - Colombia. Para leerlo se necesita “Adobe Reader”. Para descargar la última versión de “Adobe Reader” haga clic aquí.
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LA AUTODERMINACIÓN: UNA ZANCADILLA AL DESARROLLO
" El desarrollo, desafortunadamente, tendrá que ser restringido espacialmente,
pero puede ser durable para las partes más ricas del mundo..." (Sachs, 1996:23)
Por Julián Gutiérrez Castaño
Licenciado en Etnoeducación y Desarrollo Comunitario
Voluntario Equipos Cristianos de Acción por la Paz -ECAP- Barrancabermeja,
29 de septiembre de 2008
Dos Extractos del Documento:
Uno: Este artículo es una reflexión sobre la idea predominante de desarrollo, conocida como Perspectiva Fortaleza, y su relación con el conflicto armado en el contexto colombiano. Esta hipótesis no sólo coloca al modelo de desarrollo como la causa del conflicto armado, sino que muestra como el paramilitarismo y el Plan Colombia -un programa estadounidense diseñado a finales de los 90s en el contexto de la Guerra contra las Drogas-, entre otros, son una parte constitutiva de la Perspectiva Fortaleza. Finalmente, se habla de los procesos organizativos como procesos de autodeterminación, de resistencia propositiva de otras prácticas de desarrollo.
Dos: La “ayuda” económica de Estados Unidos a Colombia, canalizada a través del Plan Colombia, viene entonces a fortalecer la Fuerza Pública colombiana y a consolidar intereses estratégicos de Estados Unidos, tanto desde el punto de vista militar como político y económico. La Fuerza Pública de Colombia tiene un largo expediente de prácticas contra la población civil que la hacen objeto de rechazo y demandas de la sociedad civil colombiana, especialmente la población de zonas rurales, y la comunidad internacional. Entre estas acciones podemos destacar los abusos de autoridad, la retención ilegal de civiles, la desaparición forzada, la orquestación de falsos positivos -como poner bombas para luego desactivarlas antes de que exploten y reportarlas como un triunfo contra el terrorismo, o incluso detonarlas y acusar a las guerrillas de ser las autoras de dichos atentados; asesinar a campesinos indefensos, vestirlos con camuflado y reportarlos como guerrilleros muertos en combate16-; el desplazamiento forzado de comunidades campesinas, el ataque indiscriminadado a la población civil en medio de combates, la permisividad, colaboración y coordinación de acciones con el paramilitarismo y el narcotráfico. Todas estas acciones son graves violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario. De hecho, la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos ha encontrado culpable al Estado colombiano y la Fuerza Pública de cohonestar, colaborar, participar y hasta ejecutar masacres cometidas contra la población civil.