UNA REFLEXION DE IRAK: “Sardasht era nuestra voz”
por Brad Langendoen
Las pancartas decían, “Paren de matar los periodistas” y “Termine el terrorismo”. Las mujeres y los hombres, jóvenes y viejos gritaban, “Libertad, Libertad, Libertad”, como más de mil personas se reunieron juntas en una calle abarrotada en el centro de Suleimaniya, una ciudad en la región de los kurdos de Irak.
El 5 de
mayo, un periodista y estudiante universitario de veinte tres años Sardasht
Osman fue secuestrado a fuera de su escuela en la ciudad capital de Erbil. Dos días después, su cuerpo fue
descubierto a cincuenta millas lejos en la ciudad de Mosul. El secuestro de Osman es solo uno de varios secuestros
recientes a través de la región de Kurdistan.
El miércoles 12 de mayo, la manifestación trajo juntos los políticas, abogados,
estudiantes, representantes del media, ciudadanos y seguidores. Muchas pancartas tuvieron la imagen del
periodista joven con el mensaje, “Sardasht era nuestra voz, nunca seremos
silenciosos.”
El editor y jefe Asos Hardi, del periódico Awene, dio la bienvenida a la multitud con una declaración que pedía como él proclamó, “¡Saludos Sardasht’s! Él entonces siguió con una súplica para hacer los derechos humanos una parte esencial de la sociedad kurda.
Al frente
de los micrófonos y cámaras Hardi proclamó, “Si ellos quieran matar a nuestros
periodistas, ellos quieran matar a nuestros derechos humanos, los derechos que
nosotros como periodistas tenemos para obtener conocimiento e información”.
Como el sol se sentaba en Suleimaniya, la multitud se dispersó pero una campaña de una semana decía
“nosotros no seremos silenciados” solo acaba de comenzar. La especulación continúa sobre la responsabilidad por el
secuestro, a pesar de que la manifestación envió un mensaje a los perpetradores:
los ciudadanos de Kurdistan continuará resistiendo y condenando los secuestros
y asesinatos. La manifestación de
miércoles reveló que la comunidad kurda se unieron contra las violaciones de
los derechos humanos y desafían el compromiso a libertad de expresión. Hardi declaró, “En Kurdistan, nosotros
somos todos hermanos, hermanas y
madres de Sardasht”.