COLOMBIA: El júbilo como respuesta a la persecución—Resistencia en el Sur de BolÃvar
COLOMBIA: El júbilo como respuesta a la persecución—Resistencia en el Sur de BolÃvar
Por Duane Ediger
"Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Asà también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes." -Mateo 5:11-12
Agricultores y pequeños mineros del Sur de BolÃvar están en jaque. Las empresas palmeras y las firmas internacionales de minerÃa codician las tierras donde han vivido y trabajado por décadas. La titulación de tierras, junto con demás servicios básicos que se espera de un gobierno civil, nunca se han establecido aquÃ. En cambio, proliferan las bases militares por toda la región. Grupos paramilitares llevan a cabo asesinanatos selectivos cada dÃa o dos dÃas.
Simón*, un organizador comunitario de la región, y yo escuchamos a una lideresa local contar su historia de desplazamiento hacÃa varios años de una departamento vecino donde hay titulación de tierras. La estrategia paramilitar les tomaba los tÃtulos de las tierras que a través de actos como la violación de niñas y, en el caso de esta lideresa, la venta forzada de su rancho por el 2 por ciento de su valor bajo amenaza de muerte.
A la mañana siguiente, Simón, probablemente viendo en mi cara o mi postura el dolor al cual llegué a ser testigo secundario, se me acercó y me contó la siguiente historia.
"Hay una vereda no tan lejos de aquà donde los paramilitares han venido en varias ocasiones. Han saqueado y quemado casas ahà en siete ocasiones diferentes. En un momento dado, la comunidad procuró estar atenta para detectar cuando se acercaban. Recibido el aviso, el pueblo cogerÃa la planta eléctrica, su música y la cerveza y las escondÃa. Llegaban los paramilitares, mataban a unos pollos y cerdos, tomaban lo que querÃan y quemaban unas casas. ¿Pero fÃjate que al dÃa siguiente, la gente de ese pueblo sacaba las cosas, ponÃa su música y hacÃa fiesta.
"Los extranjeros, cuando veÃan este tipo de comportamiento, quedan asombrados. Pero esta gente ha aprendido algo. Si dejas que la pérdida y la violación te doblegue y te desgaste, quedas con las manos cruzadas. Y esa es la intención de los ataques. Tampoco quiere decir que no un hay tiempo para llorar. Pero nosotros lo que hemos visto es que la celebración se ha convertido en una forma de resistencia."
Que su ejemplo nos sirva de punto de reorientación para cuando falte una disposición para asumir riesgos por la justicia. Toca empezar con alegrÃa y seguir arriesgando hasta que venga la persecución. Asà siempre habrá tanto un motivo para festejar como un medio para vencer el miedo!
*El nombre ha sido cambiado para asegurar su presencia en futuras fiestas.