ECAP INTERNACIONAL: La opresión es mala, ¿y ahora qué?

 

redECAP
26 Diciembre 2010
ECAP INTERNACIONAL: La opresión es mala, ¿y ahora qué?

por Tim Nafzinger y Mark Van Steenwyk

Nosotros dos hemos pasado tiempo analizando la manera en la que somos parte de la cultura dominante en los Estados Unidos. Sabemos que, como hombres heterosexuales, blancos, nos beneficiamos de un sistema que es racista, sexista y heterosexista y que estamos en contra de la opresión. Como sea, queremos movernos más allá de este análisis y convertirnos en aliados con las personas que no son parte de la cultura dominante. Hemos estado estudiando literatura sobre este tema, incluyendo “Convirtiéndose en un Aliado” de Anne Bishop, y hemos notado algunos paralelos interesantes entre, la práctica de convertirse en aliado, y en lo que Jesús esta tratando de hacer en el Sermón del Monte.

Nombrando las formas en las que vemos operar la opresión en un grupo, es una parte del convertirse en aliado. “El nombrar” es la práctica de destapar la narración mas verdadera que la que identifica  como problema, la obvia intolerancia y superioridad.

El nombrar significa, notar cuando miembros de la cultura dominante son los únicos que hablan en un grupo mixto y lo señalan. Significa, confesar esas veces cuando hemos dejado atrás a personas, por nuestros prejuicios no intencionales. Significa, honrar los momentos cuando miembros de un grupo opreso nombra a la opresión, en lugar de responder defendiéndose. Significa, asegurarse que no son las mujeres del grupo quienes deben llamar la atención a un hombre por hacer comentarios sexistas, intencionales o no. Significa, clasificarse con los otros miembros de la cultura dominante. Esto es riesgoso.

El nombrar, sucede cuando traemos a la luz, cosas escondidas, hablamos la verdad en medio del error o confesamos nuestra complicidad en sistemas que devalúan a otros. Es dejar pasar o destapar las mentiras, y aferrarse a la realidad con atención, presencia, palabras y acciones. Nos estamos moviendo mas allá del simbolismo a una práctica real, actuando de una manera que destapa la opresión y crea liberación.

¿No es esto, lo que Jesús hacía en el Sermón del Monte? En las Bienaventuranzas, Jesús nombra la verdad, abriendo el espacio para una nueva realidad. Cuando él dijo “Bienaventurados los pobres” habla la revolución.

Se trata de presentar a Dios.

El ser un aliado involucra un compromiso para pasar de una posición de defensa, cuando somos desafiados en nuestra propia opresión, tan no intencional como pueda ser. Si nos abrimos a reconocer nuestra propia complicidad en la opresión, los miembros de la cultura dominante (sea heterosexista, blanca, o masculina) tiene mucho que ganar, socialmente y espiritualmente. Nuestra relación con los otros que no son de la cultura dominante puede profundizarse, y, cuando estamos en una comunidad mas profunda con hermanos y hermanas, nos acercamos a la visión de la comunidad de amor y a nuestra mutua liberación.

Mark van Steenwyk es co-fundador de Missio Dei y de una comunidad intencional Anabautista de  Mineapolis, escritor, presentador y educador.

 Los recursos de este artículo incluyen a Edwin Stutzman, Glen Alexander Guyton, Joanna Sheik, Sylvia Morrison y Anne Bishop. Este es un resumen de un artículo mas largo. Para ver la versión más larga incluyendo los links de recursos, ver:

http://www.themennonite.org/bloggers/timjn/posts/Oppression_is_bad_now_what