JUSTICIA INDIGENA: CPTers Julián Gutiérrez Castaño y Pedro Haresnape unirse Seis Naciones Unidas en respuesta a las manifestación de "mentiras y la violencia"
CPTnet
11 March 2011
JUSTICIA INDIGENA: CPTers Julián Gutiérrez Castaño y Pedro
Haresnape unirse Seis Naciones Unidas en respuesta a las manifestación de "mentiras y la
violencia"
En febrero de 2011, Equipos Cristianos de Acción por la Paz, miembro de Six Nations Solidarity Network, participaron en la manifestación de Caledonia apoyando a la comunidad de Six Nation en contra de la manifestación apodada “Verdad y Reconciliación” de Gary McHale.
La organización de Gary McHale, CANCE (canadienses por una constitución igualitaria) mantiene que la posición de la recuperación de Douglas Creek Estate en Caledonia en el 2006 (DCE, ahora conocida como Kanonhstaton, que significa ‘el lugar protegido”) fue permitida por una legislación racista a dos niveles de la policía. CANCE critica a la policía provincial de Ontario (OPP), al gobierno provincial, y al liderazgo de Six Nations de Grand River First Nation por no hacer respetar la ley a los activistas de Six Nations que estaban involucrados en la recuperación.
Caledonia y sus alrededores están situados en el terreno de Haldimand, una superficie de tierra concedida a los Six Nations en reconocimiento de la alianza entre Six Nations y la Corona Británica durante la guerra de la independencia de los Estados Unidos, en la que los Six Nations fueron forzados a dejar sus tierras situadas donde es ahora los Estados Unidos.
Hoy en día, alrededor del 5% de la tierra de Haldimand es todavía ocupada por los Six Nations, y gran parte del otro 95% no ha sido nunca entregada, de acuerdo con los Six Nations. Veintinueve recuperaciones de tierras se encuentran en complicados procesos legales que tienen en cuenta la posesión histórica, uso actual, y título Aborigen inherente. Durante estos procesos, constructores continuaron construyendo casas en Douglas Creek Estate.
El sistema en Caledonia es comparable a aquel en otros espacios coloniales donde los hechos alteran la geografía incluso cuando está sujeto a negociación política. Desde esta perspectiva, la recuperación fue un acto de resistencia a la continua pérdida de tierras, tanto como una protesta en contra de un sistema que ignoraba el título Aborigen a favor del uso de tierras para beneficio económico.
Gary McHale y su organización persisten en ignorar los cientos de años de ocupación colonial y concentrarse en el sufrimiento la comunidad blanca más próxima. Tienden a encuadrar su retórica como una lucha en contra del racismo, y frecuentemente citan al Dr Martin Luther King Junior en sus publicaciones y comunicados.
La reciente manifestación se apropio del nombre “Verdad y Reconciliación” que en Canadá comúnmente se refiera al proceso de sanamiento de las escuelas dirigidas por la iglesia y el gobierno diseñadas para destruir la cultura y las familias Indígenas. Para McHale, el sufrimiento de la comunidad blanca es aparentemente comparable. La manifestación era para presentar la colocación de un monumento en el sitio de la recuperación que presentaría disculpas del OPP, la provincia, y los Six Nations.
Gary McHale también emitió una llamada a líderes cristianos para que cumplan su compromiso con la justicia y apoyen su manifestación. En respuesta a la carta de McHale, Julián Gutiérrez Castaño y Peter Haresnape dijeron lo siguiente y en la contra manifestación apoyando a los Six Nations.
En respuesta a una carta de McHale a los líderes cristianos, dos miembros de ECAP dijeron lo siguiente:
Discurso de Julián Gutiérrez Castaño:
Mi nombre es Julián Gutiérrez Castaño. Yo soy de Colombia y trabajo para Equipos Cristianos de Acción por la Paz. Fui invitado a una manifestación en respuesta a la llamada “Manifestación por la Verdad y la Reconciliación” de McHale en Caledonia. También veo que él y algunos de sus simpatizantes están tratando de inaugurar un monumento de disculpas por la legítima recuperación de Kahnonstaton. Cuando escuché acerca del monumento con las disculpas, pensé, “que bien, finalmente nos vamos a disculpar con la comunidad de Six Nations,” porque son ellos los que merecen una disculpa y las razones pueden encontrarse fácilmente en la historia de este lugar. Si las disculpas no son para ellos, entonces esta no puede ser una manifestación en favor de la Verdad y la Reconciliación. Sería, más bien, una manifestación a favor de ‘ la Mentira y la Violencia.’
Ese monumento demandando disculpas de la gente de Six Nations es una invitación a cometer más violencia en contra del pueblo indígena de Six Nations.
Me gustaría empezar por ofrecer mis disculpas:
Yo soy un Mestizo de América Latina. Tendría que saber hablar Quimbaya, la lengua de los pueblos indígenas que habitaron la tierra donde yo nací. También debería hablar una lengua africana de la costa oeste de ese continente. Pero estos elementos de mi identidad se perdieron muchas generaciones atrás. Esto es algo que lamento profundamente.
Ofrezco mis disculpas por todas las formas en que yo y mi gente (las y los mestizos) hemos olvidado nuestra ascendencia indígena y hemos internalizado el racismo, algunas veces siendo cómplices en el proceso de colonialismo, en lugar de solidarizarnos con nuestros hermanos y hermanas indígenas.
Pero hoy estoy aquí para hacer lo correcto como Mestizo, y como inmigrante o colono de esta tierra. Estoy aquí para apoyar a la gente de Six Nations y para apoyar un proceso de verdad y reconciliación que realmente sirva para mejorar las relaciones entre indígenas y colonos.
En solidaridad,
Julián Gutiérrez Castaño
Equipo de Justicia Indígena en Canadá– Equipos Cristianos de Acción por la Paz
Discurso de Peter Haresnape:
He sido invitado a dar una respuesta a la ‘Carta a los Líderes Cristianos’, escrita por McHale, y en la cual invita a los líderes religiosos a hablar en la manifestación por la ‘Verdad y Reconciliación’, el 27 de febrero de 2011. El tema central de esta manifestación era la construcción de un monumento en tierras indígenas que los urbanizadores ambicionan. El monumento aspira a tener escritas las disculpas del pueblo de Six Nations, de la Policía Provincial y de la Provincia de Ontario, por permitir que los indígenas, en un acto de autodeterminación, bloquearan la construcción y se quedaran con la tierra.
Esa manifestación, el monumento y aquellos que la organizaban ignoran y esconden los siglos de apropiación de la tierra de Six Nations por parte de los colonos. Ellos solamente están reconociendo cinco años de historia reciente y los efectos sobre los no indígenas.
El siguiente pasaje es una extensión de lo que dije en la manifestación. Escribo con el conocimiento de que al ser un hombre blanco, europeo y cristiano; el entendimiento que tengo de mis privilegios inmerecidos, es en gran parte un regalo de aquellos que no disfrutan estos privilegios.
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Cuando miro el conflicto histórico y actual en Caledonia, no lo veo como un problema de indiferencia policial durante los últimos 5 años, sino como el resultado de un problema histórico y actual llamado ‘Colonialismo.’ Mi entendimiento del Colonialismo es que la gente de un lugar viaja hacia otro lugar y se lleva toda la riqueza que ahí allí. A veces, establecen residencias permanentes, a veces, toman cuanto pueden y se van. Una de las justificaciones para este comportamiento es la creencia de que la gente que esta extrayendo los recursos tienen derecho a ellos porque son más avanzados o tienen el favor divino de una forma u otra.
Hoy en día, claro está, éste no es el caso. Nuestras sociedades están construidas sobre la base de la igualdad de oportunidades y dignidad, al menos oficialmente. Aún así, hay proyectos de construcción que continúan realizándose a pesar de que las tierras reclamadas, que suponen rectificar errores históricos, todavía están en un proceso de definición. La capital de Canadá está construida en tierra que no es legalmente de Canadá. Para la mayoría de la gente, el hecho de que esté allí, es aparentemente lo mismo a tener el derecho a estar allí. Con tal indiferencia hacia la ley, no cabe ninguna duda de que la gente de Six Nations haya tomado medidas para detener la construcción de más casas en el terreno de Haldimand; si la ley reconoce ‘Yo construyo una casa aquí’ es lo mismo a ‘Yo tengo el derecho a construir una casa aquí.’
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Un soberano rico y joven fue hacia Jesús. Le dijo, “Buen maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?” Jesús le relató los Diez Mandamientos. “Si,” dijo el hombre, “Ya he seguido esos toda mi vida.” Jesús lo miró y dijo, “Una cosa más, tienes que vender todo lo que tienes y dárselo a los pobres, luego puedes venir conmigo.” Y el hombre partió triste, porque era rico. (Tomado de Lucas 18.18-23, usado nuevamente en Marcos 10 y Mateo 19).
Esta historia es un buen modelo para un enfoque de reconciliación. El hombre se acerca a Jesús con una duda, preguntándole que necesita hacer. No demanda, pero pregunta con respeto. La historia además reconoce que puede ser difícil, demasiado difícil en este caso.
El cambio es un proceso difícil. La verdad es a menudo perturbadora. Para hombres blancos como yo, es perturbador descubrir que nos estamos beneficiando de privilegios que ni siquiera sabíamos que teníamos. Para muchos, esta verdad es demasiado dolorosa, y es más fácil culpar a otro individuo, sociedad, raza u organización. Es también muy difícil darse cuenta y admitirlo. Por esta razón es importante preguntarse ‘¿qué debo hacer?’ en lugar de demandar ‘! Esto es lo que tú debes hacer por mi!’
La gente experimenta una vida sin privilegios todo el tiempo, en muchos lugares alrededor del mundo. Saben lo que es vivir con miedo, vivir traicionados o ignorados por sus líderes. Saben lo que es ser vulnerable. No está bien, pero es muy, muy normal.
No deseo minimizar el sufrimiento, las dificultades o el miedo de nadie. Estas cosas son reales, donde sea que se experimenten, quien sea que las experimente. Esto es parte del problema. Por alguna razón, nosotros, los blancos, en la cultura dominante creemos que las cuestiones de verdad, reconciliación y justicia pueden ser resueltas sin que se experimente sufrimiento, dificultad o miedo alguno. Este no es el caso.
Jesús limpió el templo echando a los cambistas de dinero, quienes probablemente experimentaron sufrimiento, dificultades y miedo. Jesús hizo que una manada de cerdos huyera y cayera por un acantilado, lo cual no le ganó el afecto de sus dueños. Hacer las cosas correctas es doloroso, difícil, costoso, pero es lo correcto.
Cuando el soberano rico escuchó que su riqueza, su privilegio, era un obstáculo, el no estuvo dispuesto a actuar, o no pudo escuchar. El desafío es hacer lo mejor.
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