IRAK: “Nosotros no queremos ser como Siria.”
redECAP
El día 10 de agosto del año
2011
IRAK: “Nosotros no queremos ser como
Siria.”
por David Hovde
Ismail Abdulla trabajó como un chofer en
Suleimaniyeh para un líder retirado en el gobierno. El día 17 de febrero del año 2011, personas comenzaron a
manifestar en la Plaza Azadi de la ciudad contra la corrupción en los partidos
gobernantes del Gobierno Regional de Kurdistán.
Junto con miles otros, Ismail venía diariamente a
la plaza, convirtiéndose en uno de los oradores regulares en la
plataforma. Él continuó trabajando
pero él comenzó a recibir muchas amenazas. El gobierno cortó su salario. Un alto oficial del gobierno
le llamó y le pidió que deje de hablar en la plataforma, ofreciéndole un nuevo apartamento si él
apreciaba. Ismail dijo que él no
se vendería a sí mismo ni a sus creencias. Él grabó la conversación por teléfono y puso la grabación en
la plataforma. Él también dio la
grabación a una estación local de la televisión.
Por el día 19 de abril, las fuerzas de
seguridad terminaron las manifestaciones.
Ellos usaron gas lacrimógeno con las muchedumbres y encendieron la
plataforma. Ismail fue a
esconderse. Cuando él escuchó que
los dos partidos gobernantes estaban hablando a los grupos de oposición, él
pensó que era seguro salir.
Parecía que las autoridades podían estar prestando atención finalmente a
aquellos que estaban llamando para un cambio.
Tarde en la noche del día 26 de mayo del año 2011,
Ismail fue al supermercado con algunos amigos. Cuando él regresó a su carro, dos carros pararon al frente
de su carro. Ocho hombres con
mascaras de esquí salieron de los carros y le pusieron una máscara sobre él. Ellos metieron a él en uno de los
carros y lo golpearon con las culatas de sus armas. Ellos condujeron por aproximadamente treinta minutos,
pararon, y ellos hicieron Ismail salir.
Ellos lo golpearon a él con cables en sus piernas, y con la culata de un
arma en su rostro. Uno de ellos
recibió una llamada telefónica, luego dijo, “No lo maten. Solo ponga un signo en su rostro de que
él fue golpeado”. En este momento,
uno de ellos le quitó la máscara a Ismail, mientras el otro usó su arma para
romper su nariz [la nariz de Ismail] en tres pedazos. Ellos cortaron a él con cuchillo en sus brazos y espalda y
dijeron, “Si Ud. alguna vez participa en manifestaciones de nuevo, lo
mataremos.” Ismail respondió, “Si
hay una manifestación ahora mismo, yo lo haría de nuevo.” Uno de ellos le tomó
su dedo y lo rompió. Ismail perdió
consciencia. Sus atacantes luego
lo condujeron a él aproximadamente veinte cinco kilómetros fuera de la ciudad y
lo abandonaron.
Un mes más tarde, la salud de Ismail está
mejorando. Él tuvo cirugía para
reparar los huesos en su nariz.
Líderes del gobierno, la sociedad y las fuerzas de seguridad hablaron
con él, asegurándole que la investigación de sus secuestradores
continuará. Ismail dice que ellos
no saben quien lo hizo, o ellos están mintiendo. “La gente sale a las calles pacíficamente,” Ismail
dice. “Las fuerzas (del gobierno)
sacan a la gente con la violencia.
Nosotros no queremos ser como Siria. No queremos la violencia y la guerra civil.”