REFLEXIÓN DE KURDISTÁN IRAQUÍ: Diez mil ojos estaban mirando

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redECAP
26 de marzo del año 2012
REFLEXIÓN DE KURDISTÁN IRAQUÍ: Diez mil ojos estaban mirando

 Kathy Moorhead Thiessen

 Un amigo activista de ECAP de Kurdistán Iraquí una vez dijo, “Las familias kurdas están muy relacionadas, pero también todo el mundo conoce a todo el mundo en Kurdistán.  Cuando Ud. se convierte en un activista tiene que estar preocupado no sólo de sus parientes consanguíneos pero tiene que estar preocupado sobre las 10,000 personas que conocen a Ud. y oyen todo lo que dice y miran todo lo que hace.”

Muhammad Salah Mahdi, nuestro socio, traductor y amigo,  se encontró con ECAP en el año 2006.  En ese tiempo él era un conductor.  Él se dio cuenta rápidamente de que conduciendo para ECAP puso a él en una situación extraña; el equipo lo invitó a sentarse juntos con ellos en las reuniones y le pidieron su opinión y consejo.  Él tomó la oportunidad de mejorar su habilidad en inglés, que le ayudó en su otro trabajo como un maestro de inglés en una escuela primaria.  Poco a poco, él añadió a su descripción del trabajo: conductor, traductor, asesor, amigo y activista.  El equipo empezó a apreciar sus ideas de cómo enviar mensajes a la población kurda.  Él se unió al equipo en varias acciones como poner pancartas en su camión y un maniquí  “herido” para ilustrar el asunto del bombardeo y el ataque de artillería de los turcos y los iranís en la frontera.

El día 14 de marzo el año 2012, Muhammad vino a la casa de ECAP con un plan.  Ese día el nuevo Primer Ministro del Gobierno Regional Kurdo, Nechirvan Barzani, visitó Suleimaniya para discutir sobre la escisión en el gobierno con el partido de la oposición, Gorran (Cambio) Lista.  Cuando Muhammad escuchó de esa visita él decidió que este era el día para él de convertirse en un activista solitario sin la seguridad de la red de decir que él estaba trabajando para ECAP.  Él sabía que los ojos de la región estarían sobre él.  Él tenía esperanza de que los medios de comunicación entenderían su mensaje.  Él esperó que Barzanni viera su figura solitaria por el vidrio con papel ahumado y pensaría para un momento.  Su pancarta escrita a mano leyó, “No tenga miedo a la reforma.  Comience consigo mismo.  Haga historia para Ud. mismo.”

Muhammad condujo su camión a las puertas de la colina de Gorran.  Él estuvo de pie solitario con su pancarta.  La cabalgata de Barzani condujo por delante de él sin ningún reconocimiento obvio.

Pero él tenía razón; 10,000 ojos estaban mirando.  Los medios de comunicación de televisión tuvieron más tiempo en su historia que la de visita de Barzani.  Las fotos y los artículos escritos estaban en muchos de los sitios de Internet de las noticias kurdas.  La familiar de Muhammed no estaba feliz con su decisión.  ¿Por qué tuvo que ser él para hacer esta acción? ¿Por qué él traería a sí mismo a la atención del gobierno? ¿Él no recuerda que esa actividad puede ser muy peligrosa en esta sociedad?  Personas de toda la región telefonearon para decir que ellos lo habían visto.  Algunos de estos fueron de felicitación, otros preguntaron sobre su sanidad.

Muhammed no tiene miedo.  Él quiere un gobierno que escuche a la gente, que trate de una manera justa y sabia.  Esta acción fue su manera para decirles que ellos merecen un gobierno así y expresa su esperanza que algún día la corrupción terminará y la democracia real gobernará en Kurdistán.