REFLEXIÓN DE AL-KHALIL: Un nuevo día en Palestina
redECAP
10 de Julio, 2012
REFLEXIÓN DE AL-KHALIL: Un nuevo día en Palestina
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Una niña palestina de ocho años de edad se acerca al retén de ‘Al Sahla’ justo debajo de la Mezquita Ibrahimi en Al Khalil (nombre árabe de la Ciudad de Hebrón). Unos veinte metros antes de llegar, su paso se hace más lento, acerca a su hermano menor a su costado, ubicando su cuerpo entre los soldados y el niño. Con uno de sus ojos en los soldados y el otro en su hermanito, junt@s, ell@s atraviesan con dificultad el portón y corren a casa con su dosis diaria de sopa en la mano. ¿Qué hemos hecho? ¿Por qué los soldados nos observan? ¿De qué seremos acusad@s? ¿De qué somos culpables para que nos observen, marquen y revisen?
“Mi hijo está en la cárcel”, dice el padre Palestino a nuestro equipo de ECAP. Y él continúa: “Mi hijo, el hijo de éste también, y de él también, y de otro cuyo padre también está en prisión. Son más de seis meses y todavía están en la cárcel”, expone el padre. Nos sentamos en solidaridad con las familias. Uno de nuestros hijos, ahora en huelga de hambre durante doce días, busca su liberación, la cual los tribunales palestinos ya han emitido; todavía sin resultados. Así que estas familias se reúnen para esperar, para tener esperanza, para orar y para traer conciencia de la injusticia sufrida por los prisioneros Palestinos.
No puedo dejar de preguntarme* cuándo esta sentencia de prisión realmente comenzó. ¿Fue hace seis meses? ¿Fue el día en el que el juez golpeó el martillo y declaró: “culpable de los cargos”? O, me pregunto, talvez fue ese día en la calle, cuando su hermana mayor tiró de él para acercarlo a ella tratando de protegerlo de la mirada intimidante del soldado, de la mirada acusadora que sugiere, con la soberbia de una auto-declarada superioridad, un veredicto de culpable. ¿Fue ese el día en el cual la sentencia fue dictada, un día antes de que cualquier acto fuera cometido; cualquier acto además de ser un Palestino; cualquier acto además de ser un Árabe; cualquier acto además de ser algo distinto de lo que el ocupante es?
Mientras haya una fuerza de ocupación, “mi hijo esta en prisión”, es una declaración que todos l@s padres y madres Palestinos de Cisjordania pueden hacer con legitimidad. Es una sentencia dictada sin juicio, sin defensa, una sentencia basada en el racismo, en feos prejuicios, y en un deseo de separar, eliminar y castigar basándose en la injusticia y el la auto-declarada superioridad.
El sol sale por el este. Es un nuevo día en Palestina. Una niña Palestina de ocho años de edad se acerca al retén. Su paso se hace más lento, acerca a su hermano a su costado, tratando de protegerlo del veredicto de la auto-proclamada superioridad del ocupante. Es un nuevo día, pero no el día que anhelamos; no el día que esperamos, no el día por el cual oramos, y no el día por el cual trabajamos. Una niña Palestina de ocho años de edad se acerca al reté… —¡espera!— … el lugar donde el retén siempre se encontraba. ¿Podría ser… un nuevo día en Palestina?
*El autor es un miembro del proyecto en Al Khalil de Equipos Cristianos de Acción por la Paz.