En el mes de octubre, como nuestra delegación visitó familias en pueblos
ocultados en las montañas a lo largo de la frontera IranÃ, nosotros
escuchamos historias de como la violencia ha traÃdo por bombas, minas de
la tierra, armas y desplazamiento forzada han cambiado sus vidas para
siempre. Ellos esperan por un dÃa cuando puedan caminar fuera de sus
casas a una parcela de tierra en vez de un campo de las minas de tierra
encerrada por vallas. Ellos esperan por un dÃa cuando puedan dejar el
campo para las personas desplazadas internamente (PDI) y venga a sus
casas sin miedo que ninguna casa que ellos construyen o productos que
ellos cultivan sean bombardeados.