Ismail Abdulla trabajó como un chofer en
Suleimaniyeh para un líder retirado en el gobierno. El día 17 de febrero del año 2011, personas comenzaron a
manifestar en la Plaza Azadi de la ciudad contra la corrupción en los partidos
gobernantes del Gobierno Regional de Kurdistán.
Junto con miles otros, Ismail venía diariamente a
la plaza, convirtiéndose en uno de los oradores regulares en la
plataforma. Él continuó trabajando
pero él comenzó a recibir muchas amenazas. El gobierno cortó su salario. Un alto oficial del gobierno
le llamó y le pidió que deje de hablar en la
plataforma, ofreciéndole un nuevo apartamento si él
apreciaba. Ismail dijo que él no
se vendería a sí mismo ni a sus creencias. Él grabó la conversación por teléfono y puso la grabación en
la plataforma. Él también dio la
grabación a una estación local de la televisión.