En la primera parte de mi reflexión, mencioné que el historiador Ilan Pappé nos desafiaba a traer al discurso de Israel y Palestina las términos “colonialismo de asentamiento”, “ocupación” y “apartheid” y que la situación en Hebrón apoya la veracidad de estas palabras:
Nuestro vecino en la ciudad vieja de Hebrón, donde su familia ha vivido durante cientos de años, requiere un permiso para vivir en la calle Shuhada pero no puede salir por su puerta principal. Al caminar por nuestro barrio, vemos vigilantes armados y puntos de revisión. En una calle que corre cerca de la mezquita Ibrahimi, una barrera de concreto divide la calle en dos. La mitad izquierda de la calle es para israelíes y el lado derecho es para palestinos. Los israelíes pueden manejar en su parte de la calle pero el lado palestino es demasiado angosto para los carros.