REFLEXION JUSTICIA INDIGENA: El uso justificado de la Fuerza, Primera Parte

redECAP
2 Marzo de 2001
REFLEXION JUSTICIA INDIGENA: El uso justificado de la Fuerza, Primera Parte

por Christine Klassen

“Autorización para utilizar la fuerza, separa a los funcionarios policiales de otros miembros de la sociedad..." ("El uso del Marco de la Fuerza Nacional de Canadá para los oficiales de policía" de la revista The Police Chief agosto de 2010)

El 7 de Junio de 2010 Helen Proulx, habitante de Kenora, estaba tratando de cortarse las venas con un cuchillo, cuando un vecino llamó a la policía. La respuesta del policía hizo que Proulx dejara caer el arma. Ella comenzó a caminar hacia el oficial, el cual le disparó dos veces, hiriéndola en el brazo y rompiéndole la pelvis. El vecino vio como Proulx caía sobre el andén. La policía la acusó de asalto.

Dos años antes, el 16 de Febrero de 2008, Byron Debassige, habitante de Toronto, había estado cantando y pidiendo sus vueltas cuando llegó la policía. Él se había robado tres limones y luego sacó su navaja mientras que el empleado de la tienda lo perseguía por la calle. Dos policías lo enfrentaron en el camino a Oriole Park pero cuando se le ordenó que soltara la botella de jugo que tenía, se la metió debajo del brazo y sacó el cuchillo de su bolsillo. Los oficiales sacaron sus armas y le gritaron que se detuviera y que soltara el cuchillo, pero Debassige siguió caminando hacia ellos. Ellos le dispararon cuatro veces, hiriéndolo dos veces en el torso. Murió a causa de sus heridas.

En ambos casos, la Unidad de Investigaciones Especiales (SIU)* determinó que los disparos fueron "justificados".

Proulx era suicida y Debassige sufría de esquizofrenia no tratada. Ambos estaban intoxicados. La Asociación de Salud Mental de Canadá (CMHA) emitió una declaración política sobre la intervención de la policía en situaciones críticas, un mes después de que Debassige recibió el disparo. Dice: "Una vez que los problemas de salud mental se sospechan o se identifican, mayor énfasis se debe hacer en el uso de técnicas de escalada a través de la comunicación en lugar de control físico y del uso de cualquier tipo de arma."

De las técnicas de escalada, añade, deben ser "muy diferentes a las técnicas de comunicación que generalmente se utilizan en las intervenciones de la policía... [Ellos] requieren de la habilidad de escuchar y de otras maneras de actuar que pueden no estar muy relacionadas con las prácticas policiales de mando y control".

El Uso del diagrama de la Fuerza Nacional Estructural caracteriza las prácticas denunciadas por el CMHA. Se clasifican las posibles respuestas de los oficiales en varios niveles de resistencia según la percepción o a la falta de cooperación. Mientras que se deja mucho al juicio de los oficiales, lo que se les exige es que tomen el control de la situación lo más rápido posible. Así, los agentes de policía están casi obligados a responder a cualquier falta de cooperación con algún tipo de fuerza.

Tal vez estos policías se encontraban dentro de los límites de la utilización del Marco de Fuerza Nacional y, por tanto, en ese sentido sus acciones fueron "justificadas". Pero, al leer estas noticias, estoy alarmada por un sistema de justicia y un marco social que llevan a los agentes de policía a escaladas trájicas en el uso de la fuerza, cuando existen opciones de intervención no violentas y más eficaces.

En su mayoría los agentes de policía no quieren herir o matar a la gente. Sin embargo, el uniforme y el arma limitan sus opciones. Cuando se trata de personas con enfermedades mentales, los policías quienes están entrenados para reaccionar con fuerza letal posibilitan el "suicidio por policía" de las personas que están buscando terminar con su vida.

Los agentes de policía deben encontrar otras maneras de reaccionar frente a las personas que se encuentran en una crisis de salud mental, de acuerdo a las recomendaciones de CMHA establecidas en Marzo de 2008. Si el poder para usar la fuerza aísla a los agentes de policía, entonces debemos preguntarnos qué es lo que se necesita para traerlos de vuelta a una comunidad de apoyo y de responsabilidad.

*El SIU investiga casos en los cuales la policía hiere o mata a los civiles.

SEGUNDA PARTE